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COREA HIZO HISTORIA AL GANARLE A PORTUGAL
INCHEON - Más allá de lo necesario, más allá de lo esperado, más allá de lo que la mayoría había osado soñar, Corea del Sur venció a Portugal 1-0 y pasó a la ronda de 16 equipos de las finales de la Copa del Mundo, encabezando su grupo, por primera vez en la historia.
Hace ya 48 años que el equipo nacional coreano compitió por primera vez en la Copa del Mundo. El equipo actual de pulidos profesionales tuvo una actuación el viernes por la noche en Incheon que dejó atrás muchos recuerdos amargos, y lo hizo con un estilo magnífico.
El nombre del jugador que convirtió el gol, Park Ji-sung, de sólo 21 años de edad, será parte del folklore futbolístico surcoreano, aunque éste fue un partido jugado por un equipo de héroes.
Se esperaba que Portugal, que necesitaba ganar para clasificarse, saliera a la cancha en óptimo estado, pero fue superado porque Corea del Sur salió al ataque desde el silbato inicial.
Un juego agresivo de pases de pelota, marcación severa y presión firme dejó a su oponente confundido. Luis Figo, el hombre que toda Corea del Sur temía que hundiera su sueño, fue encerrado durante los primeros 10 minutos por el tenaz Lee Young-pyo. Al escapar hacia la izquierda, la estrella del Real Madrid se encontró con la marca incesante de Song Chong-gug.
Cinco veces en los primeros 45 minutos, Figo intentó librarse de Song en un duelo uno contra uno; cinco veces, el jugador coreano de 23 años tiró la pelota afuera y se alejó como si ello fuera lo más natural del mundo.
Song es quizás el jugador técnicamente más dotado del equipo surcoreano, y mostró su mejor desempeño en lo que va de esta Copa del Mundo en este encuentro crucial.
Fue un partido colosal con un mediocampo dominado completamente por Corea, aun antes de que Joao Pinto fuera expulsado a los 27 minutos del primer tiempo, por arremeter contra Park Ji-sung desde atrás, sin dejarle otra opción al árbitro que sacarle la tarjeta roja.
El equipo rojo tenía el control del partido. La pelota estuvo en el arco de Portugal cuatro minutos después, pero los festejos del público se vieron interrumpidos por el silbato del juez, que determinó correctamente que Choi Jin-cheul había cometido falta contra el arquero portugués Vitor Baia, antes de que Seol Ki-hyeon concluyera la jugada.
Al comenzar el segundo tiempo, lejos de contentarse con un empate, el equipo surcoreano salió buscando el gol para asegurar el resultado. Seol Ki-hyeon dió un cabezazo al recibir el centro de Kim Nam-il, que se fue cerca de la red a apenas dos minutos de haber comenzado el tiempo complementario.
A los 66 minutos, Beto fue expulsado por cometer una falta contra Lee Young-pyo, teniendo ya una tarjeta amarilla. Cinco minutos después, Corea del Sur capitalizó esta ventaja con un gol sublime. Recibiendo un pase de Lee Young-pyo con el pecho, Park Ji-sung eludió a Sergio Conceicao y marcó el gol que causó una de las ovaciones más estruendosas que se hayan escuchado en un estadio de fútbol.
Hubo luego algunos momentos de nerviosismo para los locales. Figó lanzó un tiro libre que se fue a poca distancia del arco, y Conceicao tiró una pelota que se estrelló contra el pie del palo.
Aunque Corea del Sur perdió algunas oportunidades para ampliar más la diferencia en el marcador, el equipo y todo el pueblo coreano están lejos de sentirse insatisfechos.
Ahora viene Italia. Después de este partido, todo es posible para el equipo surcoreano.

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