Más que una palabra en un cuadro

El nombre que aparece en un hyonpan usualmente consiste en una palabra o una frase tomada de versos que describen el edificio o que son pertinentes al mismo; a menudo se requiere otro hyonpan para expresar cómo y en nombre de quién fue ideado el nombre.

Hyonpan, cuyo significado literal es "cuadro colgante", es un término amplio referido a los cuadros de caligrafía que cuelgan vertical u horizontalmente por encima de los portales, puertas, muros y pilares de las construcciones tradicionales. Un ejemplo predominante de hyonpan lo constituye el que cuelga bajo los aleros de casas, pabellones, portales y pasillos de palacios, academias confucianas, templos, oficinas públicas y tiendas, y que lleva el nombre del edificio en cuestión. Otro tipo predominante de hyonpan es el que contiene la historia de la construcción o proporciona información acerca de la estructura que adorna.
Las oficinas de gobierno y los santuarios generalmente tienen cuadros inscritos con decretos y ordenanzas reales. No es poco común que la gente cuelgue cuadros delgados y verticales en los pilares o en las puertas de las casas, los cuales contienen versos o citas muy conocidas a modo de talismán de la buena suerte y también con propósitos decorativos. Hay quienes cuelgan en los muros de sus casas hyonpan que expresan famosas citas o preceptos familiares.
El nombre de un hyonpan consiste usualmente en una palabra o frase tomada de versos que describen el edificio o que son pertinentes al mismo; a menudo se requiere otro hyonpan para expresar cómo y en nombre de quién fue ideado el nombre.
No existe una forma específica para la escritura en un hyonpan, pero la práctica común consiste en escribir horizontalmente los nombres de los edificios, o las citas cortas de tres a cinco letras, mientras que los versos y refranes se inscriben verticalmente. El hyonpan varía de dimensión según el edificio que adorna. Algunos tienen grabados decorativos bordes de flores, nubes y diseños arabescos.
El hyonpan ha sido usado desde tiempos inmemoriales. La cultura coreana ya se encontraba altamente desarrollada en el período de los Tres Reinos (57 a. de C.-935 d. de C.), por lo tanto, es muy posible que el hyonpan adornara palacios, templos y pabellones en esos tiempos. Es frecuente la mención del hyonpan en textos históricos tales como el
Samguk sagi (Historia de los Tres Reinos), el Samguk yusa (Memorias de los Tres Reinos) y el Tongmunson (Antología de la Literatura Coreana). A pesar de ello, muy pocos hyonpan antiguos han sobrevivido a los estragos del tiempo.
Se dice que el hyonpan más antiguo que se conserva es el cuadro que cuelga en el vestíbulo principal Taeungbojon del templo Magoksa, en Gongju, Chungcheongnam-do. La palabra "Taeungbojon" que exhibe el cuadro está con la caligrafía de Kim Saeng (711-791), un famoso calígrafo de Silla (57 a. de C.-935 d. de C.); aspecto discutible, no obstante, si se tiene en cuenta que la inscripción fue grabada nuevamente en fecha posterior.
Existe un buen número de hyonpan del período Goryeo (918-1392). Los tres más antiguos son: el "Muryangsujon", del vestíbulo Muryangsujon del templo Posoksa en Yeongju, Gyeongsangbuk-do, el cual contiene la caligrafía del Rey Kongmin (c. 1351-74); el "Andong-ungbu" del portal de la oficina del Condado de Andong; y el "Yonghoru" del Pabellón Yonghoru, del Río Naktonggang.
Gran cantidad de hyonpan de edificios a lo largo del país datan del Período Joseon, aunque muchos de ellos han sido regrabados recientemente con base en la caligrafía original. Los hyonpan que datan de principios del Período Joseon son verdaderamente raros, pues muchos de ellos fueron destruidos por el fuego, o durante las guerras que ha sufrido la nación. Los cinco palacios de Joseon en Seúl son los lugares donde se pueden encontrar hyonpan antiguos de importancia histórica. No sólo se conservan hyonpan en toda la estructura de los palacios, sino que sobreviven alrededor de 800 hyonpan de edificios desmantelados, almacenados en el palacio Changdokkung.
Otra función del hyonpan es la de ser un talismán. El hyonpan de Namdaemun, puerta Sur de Seúl, también llamada Sungnyemun, posee un hyonpan vertical en lugar del usual horizontal, con la palabra "Sungnyemun" escrita verticalmente, con el propósito según se dice de evitar que la energía de fuego del monte Gwanaksan, en el sur, afecte a la capital. El hyonpan de Tongdaemun, puerta Este, cuyo nombre formal es Hung-inmun, está inscrito con la palabra "Hung-injimun", en lugar de Hung-inmun. La inserción del "ji" en el medio, haciendo de éste un nombre de cuatro letras, en lugar de uno de tres letras, que es norma para los nombres de las personas y de las construcciones, se dice que está motivada en la necesidad de reforzar la energía del terreno alrededor de la puerta, la cual se encuentra más baja en relación con el resto de la capital.
Las historias cuentan que los hyonpan también fueron utilizados en el pasado para exorcizar los malos espíritus. Se sostiene que Yusaengnu, un pabellón de la casa de huéspedes del gobierno en Naju, permaneció embrujado hasta que su hyonpan fue reemplazado por otro con la caligrafía de Kim Saeng. Sus admiradores de Joseon hicieron la frase caligráfica del hyonpan con letras de su trabajo. De acuerdo con la leyenda, el hyonpan del muro de la casa Changnamhon en el palacio Hwasong, en Suwon, escrito en un agrandado y espigado estilo por Cho Yun-hyong (1725-1799), un erudito funcionario y calígrafo, se conservaba tan radiante y vivo que aún después de 100 años, los fantasmas no se atrevían a rondar por el lugar.
Otra interesante leyenda concierne al hyonpan Sungnyemun de Namdaemun mencionado anteriormente. El cuadro, que fuera escrito por el príncipe Yangnyong (1394-1462), fue perdido durante la invasión japonesa de 1592. Una noche, durante el reinado de Gwanghaegun (c. 1608-1623), la tierra cercana a un arroyo en Cheongpa-dong irradió una misteriosa luz. Cuando el área fue luego excavada, fue recuperado el cuadro.
Se dice que la caligrafía del hyonpan de Hunghwamun, la puerta principal del palacio Kyonghuigung, la cual fuera pincelada por Yi Hae-ryong durante el gobierno del Rey Sonjo (1567-1608), era tan fina que un invasor japonés celoso le disparó una flecha y la punta de la flecha quedó incrustada en medio de la letra "hwa" hasta el gobierno del Rey Gojon (1863-1907). El hyonpan anterior es tan recordado como el del pabellón Gonghaedae de Haeju, escrito por Hong Kye-hui (1703-1771), el cual era claramente visible a cuatro kilómetros de distancia.
El hyonpan de la puerta principal del palacio Gyong-un-gung, el cual es hoy conocido como Toksugung, fue cambiado después de que un adivino dijera que el país disfrutaría de una prolongada prosperidad si el nombre Taenmun era cambiado por Taehanmun.
El hyonpan de Napchongjong, un pabellón en Cheongju, en la Provincia de Pyeong-anbuk-do, parece predecir el futuro. El pabellón fue nombrado Napcheongjong, que significa "pabellón que acepta la claridad". Sin embargo, como éste fuera destruido durante la invasión Ching de China de 1636, la cual se pronuncia "cheong" en coreano, el nombre fue reinterpretado como "pabellón que acepta Ching de China". Por otra parte, "napcheong" es muy similar en sonido a "napchak", que significa "plano", precisamente el estado del pabellón después de que fuera destruido.
Una horrenda purga política fue promovida por un simple hyonpan. Cuando Kim Chong-chik (1431-1492), un gran erudito-funcionario y educador confuciano, era magistrado de Hamyang, quitó un hyonpan de la casa de huéspedes del gobierno de Hamyang, que había sido colgado en el edificio por Yu Cha-kwang. Este hecho encolerizó tanto a Yu que, cuando posteriormente asumió el poder en la corte de Yonsan-gun, después de la muerte de Kim (c. 1494-1506), ideó un complot que eventualmente condujo a la ejecución de muchos de los seguidores de Kim, al igual que a la exhumación del cuerpo del propio Kim. El incidente es conocido en la historia como
Muo sahwa, la Purga de 1498.
Debido al significado del hyonpan, la caligrafía fue generalmente hecha por una persona de prestigio o por un gran calígrafo. La mayoría de los cientos de hyonpan de los palacios, por ejemplo, estaban realizados con la caligrafía de reyes, príncipes herederos, estadistas y renombrados calígrafos, al igual que chinos notables. Es por esta razón, precisamente, que las inscripciones hechas por personajes reales tienden a ser intrincadamente decoradas. En nuestros días, se conservan estos tesoros como preciadas posesiones culturales, especialmente valiosas para el estudio de la caligrafía, la escultura y las artes decorativas del Período Joseon.

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