PROF. KANG HYO AYUDA A FORMAR A JOVENES MUSICOS COREANOS

Recientemente, algunos jóvenes talentos musicales de Corea – tales como los violinistas Sarah Chang, Gil Shaham y Chee-Yun –han alcanzado el éxito en el escenario internacional. Lo que han tenido en común en el desarrollo de sus carreras musicales ha sido al Prof. Kang Hyo de la Escuela Juilliard.


El Festival Internacional de Música de las Grandes Montañas se celebra anualmente en agosto en la Provincia de Gangwon, en la temporada más calurosa en Corea. A causa de ello, cualquier mención del otoño me recuerda a Kang Hyo (n. 1945), el director artístico de este proyecto. Todos los años, cuando veo a Kang, le saludo diciendo: "Su coreano ha mejorado". Como respuesta, Kang, algo tímido, se queda callado a veces hasta 10 segundos, antes de decir algo. Contempla y sonríe como si estuviera preocupado, y en vez de contestar pregunta: "¿Eso es lo que piensa?".


Recompensas de enseñar


La relativa lentitud de su coreano es evidencia del tiempo que ha estado fuera del país. Se fue a Norteamérica en 1964, mientras estudiaba en la Universidad Nacional de Seúl, por lo que ha vivido allí durante 40 años. En EE.UU., estudió en la Escuela Juilliard ("Juilliard School") y en el Conservatorio de Música Peabody ("Peabody Conservatory of Music"). Luego regresó a la Escuela Juilliard como estudiante de postgrado y se convirtió después en profesor en su División Pre-universitaria. En 1985, la Escuela Juilliard lo nombró profesor titular y desde entonces ha enseñado a violinistas de fama como Sarah Chang, Gil Shaham y Chee-Yun.


¿Cuán duro habrá sido el trabajo de Kang durante todo este tiempo? Kim Gyeongjun, que ganó el Concurso del GMMFS en la categoría de violín en 2004, es uno de sus estudiantes. Cuando le pregunté a cuántos estudiantes coreanos les estaba enseñando en Juilliard en estos días, Kang me dijo que a unos 15. En el campo de la música, no es un número pequeño. Entonces recordé algo que había escuchado hacía mucho: cuando se estaba creando la UniversidadNacional Coreana de Artes, corrió el rumor de que Kang Hyo sería nombrado como profesor en la Universidad Nacional de Seúl. Pero al final, no regresó a Corea.


"No me arrepiento. Ha sido muy gratificante enseñar a los estudiantes coreanos en el extranjero. Puedo hacer mucho más por mi país estando en Juilliard. La mayor ventaja es que puedo apoyar personalmente a los estudiantes con talento que vienen a estudiar a EE.UU.. También he podido atraer a músicos de talla internacional al GMMFS por estar allí en Norteamérica".


El comité del GMMFS es realmente excepcional. Además, son todos músicos de la propia "red de gente"•de Kang. Esto indica su enorme dedicación a la música durante las últimas cuatro décadas en EE.UU.. Ese es también el motivo por el cual las corporaciones y grupos coreanos que quieren planear algunos "mega-eventos", buscan invariablemente la ayuda de Kang. Su estrecha relación con Samsung, el patrocinador de los Solistas Internacionales de Sejong ("International Sejong Soloists") (conjunto organizador del GMMFS), es un buen ejemplo de ello. La niña de los ojos de Kang, los Solistas Internacionales de Sejong han actuado en conciertos regulares en Nueva York desde mayo de 2005, cuando celebraron su 10º aniversario. Todos los jueves, los visitantes a la "Experiencia Samsung", en el tercer piso del Centro Time Warner ("Time Warner Center"), en Nueva York, disfrutan de una interpretación gratuita de este conjunto.


De intérprete a mentor


La apretada agenda de Kang se torna aun más frenética por su necesidad de viajar entre Corea y Estados Unidos. Le pregunté si searrepentía de haber abandonado su carrera como intérprete. Se rió y moviendo las manos dijo: "¡No!".


"Por supuesto, al principio yo era principalmente un intérprete. Pero con el tiempo empecé a enseñar, y luego dividí mi tiempo entre estas dos actividades, pero el tiempo que dedicaba a la enseñanza fue aumentandopaulatinamente. Antes de darme cuenta, me había convertido en el responsable de los Solistas Internacionales de Sejong. Ahora dedico todo mi tiempo y energía a la educación".


Durante 30 años, desde 1969, Kang fue miembro de la orquesta de cámara permanente del
Centro Kennedy ("Kennedy Center"), en Washington D.C., tocando junto con los maestros del momento. El director artístico de aquella época era el pianista Leon Fleisher, quien, debido a una afección en su mano derecha, había comenzado a centrarse en la dirección. "Realmente aprendí mucho cuando Leon Fleisher era el director artístico", recuerda Kang, rememorando aquellos primeros días. Kang dijo que cuando tenía veinte años, aprendió mucho de música con cada interpretación, y por esa razón valoraba mucho esas experiencias de su juventud.


"Lo que sentimos cuando somos jóvenes dura toda la vida. No he olvidado nada de mi pasado. Cuando charlo con mis amigos revivo todo. Una vez, cuando pasábamos por el Teatro Daehan, uno de mis amigos dijo: "¿No tuviste un concierto aquí?". Le contesté: "También era verano en ese momento". La primera vez que el Cuarteto de Cuerdas de Juilliard actuó en el auditorio de la Universidad de Mujeres Ewha; la vez que viajé de Daegu a Busan porque había escuchado que la legendaria alto de color Marian Anderson iba a actuar…Todos esos recuerdos todavía los tengo en mi memoria".


Escuela y Festival de Música de las Grandes Montañas


Era natural que Kang, que atesora los recuerdos de su juventud, se convirtiera en el director artístico de la Escuela y el Festival de Música de las Grandes Montañas ("The Great Mountains Music Festival & School"). Aprender música en medio de la naturaleza, relajarse en medio de ella, y apreciar y desarrollar la música…Estos elementos ya se han incorporado en los principales festivales de música de todos los países. El verano y las Grandes Montañas (la cadena montañosa de Daegwallyeong, Provincia de Gangwon) eran ideales no sólo para los músicos sino para todo el público.


La Escuela y el Festival de Música de las Grandes Montañas llegan todos los años con un nuevo tema y organizan un programa relacionado. Como resultado, las audiencias pueden gozar de una gran variedad de música, sin que ningún género o período particular sea el dominante. Se ponen enormes pantallas en la estación de esquí de Yongpyong, el lugar del festival, para atraer a los visitantes y a los resisdentes cercanos a estas interpretaciones, y se puede ir con camiseta y ojotas.


"Cuando era joven, me encantaba cuando nevaba. Me apasionaba incluso lo más nimio. Según pasa el tiempo, no hacemos más insensibles. La vida se hace cada vez más gris y perdemos esa alegría. Pero cuando oímos música bella y nuestros corazones de abren, creemos que el mundo ha cambiado. El cielo parece más azul, el aire más limpio, y la gente más amable. Sentimos como que podemos hacer cualquier cosa. Usted también se ha sentido así, ¿no?".


Por supuesto, porque la música es un poder misterioso que puede hacer que todo gire 180º. Sin embargo, este poder es una ilusión fugaz. ¿Y qué si es sólo una ilusión? ¿Qué importa mientras queseamos felices? Ya sea verano o invierno, las Grandes Montañas de la Provincia de Gangwon, o Seúl, o Nueva York, podemos ser felices, porque la magia de la música está por todas partes.


Los Solistas Internacionales de Sejong, un conjunto de cámara de varias naciones, y el Festival Internacional de Música de las Grandes Montañas, bajo la tutela de Kang Hyo, se han puesto en marcha. Incluso hoy en día, él sueña con un mundo en el que la música pueda alegrar a todos.

blue29_back.gif

© Copyright 2001. COREA HOY tiene todos los derechos reservados.
webmaster@coreahoy.net