|
|
|
|
|
LEE HYE-KYUNG Lee Hye-kyung es una autora que penetra profundamente en el sufrimiento de aquellos que viven con graves heridas, así como en historias de personas que provocan sufrimiento a los demás. Está dotada de agudeza para comprender la realidad más oscura, demostrando al mismo tiempo una genuina percepción de los valores humanos.Enmendando grietas entre islas que deambulan por la ciudad Lee Hye-kyung (n. 1960) realizó su debut literario en 1982 con Urideuri Tleolkyeo (Nuestra piel para abscisión, Our Abscission Layer), que fue publicada en “Mundo Literario” (“World Literature”). Sin embargo, mientras trabajó como profesora de lengua coreana y reportera de revistas, le quedó poco tiempo para continuar escribiendo. Así, su carrera como novelista comenzó en realidad en 1995, cuando recibió el Premio de Literatura por la novela La casa en la calle (The House on the Road). Si se considera los años que lleva escribiendo, no ha sido muy prolífica, con sólo tres novelas en total: En frente de esa casa (Geujibap, o In Front of that House, 1998), Bajo la sombra de las flores (Kkotgeuneurarae, o Beneath a Shade of Flowers, 2002) y Grietas (Teumsae, o Cracks, 2006). Puede ser que este largo y tortuoso camino, con extensos períodos de ausencia de producciones, refleje la especial inclinación de la autora a la obstinación y el cuidado excesivo en sus obras. A través de los años, ha logrado llegar a ser una de las figuras más prominentes de la literatura coreana, y ha sido galardonada con grandes premios de literatura, incluyendo el Premio de Literatura Lee Hye-seok, el Premio de Literatura Hankook Ilbo, el Premio de Literatura Isu y el Premio de Literatura Dong-in. Sus narraciones son cuidadosas observaciones de la alegría y la tristeza de la vida, así como también de su lado oscuro. Dirige una especial atención a las heridas y sombras que se encuentran en las curvas y grietas de la vida diaria y, al mismo tiempo, da rienda suelta a los atropellos cometidos en la sociedad mediante opresiones y violencias. Sin embargo, más que ser una fría o áspera crítica, sus observaciones son de naturaleza lírica, basadas en la creencia fundamental en la bondad de las personas y el amor por la vida. No sólo habla de los solitarios y heridos, sino también de los causantes de esas heridas y sus sombras, describiendo asimismo las causas y tristezas que motivaron sus actitudes y, en nuestra vida actual llena de suspiros y lágrimas, descubre también la alegría y la felicidad de la existencia humana. Gracias a su aguda perspicacia, penetra en la oscuridad y opresión de la sociedad, mostrando, al mismo tiempo, una profunda valoración y comprensión de los seres humanos. En su primera etapa, sus principales temas fueron el hogar y la familia. La familia se establece en base al amor y el afecto, pero a la vez, es una institución social básica que nos puede oprimir y herir. La familia en las obras de Lee abandona los valores morales tradicionales y muestra una actitud opresiva y amenazante con el objeto de ejercer fuerza y autoridad. La casa en la calle, obra con la que debutó, es la trágica realidad de una familia moderna descrita mediante historias de cada uno de los miembros, que no hacen más que causarse dolor entre sí. Presenta una visión crítica del sistema familiar existente, que está enraizado en una estructura centrada en el varón. Dominada por el padre y los hijos varones, que perpetúan la opresión en una cultura patriarcal, la madre, que sufre de demencia, se va de la casa en repetidas ocasiones. La protagonista de la novela, después de sufrir mucho tiempo en silencio, termina exteriorizando su resentimiento a gritos al padre y a los hermanos. Sin embargo, Lee no deja de reconocer todo lo que los hombres aportan a sus vidas. Por ello, aunque cuestiona los problemas acarreados por el chauvinismo de la estructura familiar coreana tradicional, no realiza críticas unilaterales, ni hace relatos exaltados sobre el conflicto entre el hombre y la mujer, sino que deja que la historia se desarrolle con una profunda comprensión y una cálida compasión. La visión objetiva de las personas se complementa con una observación de la hondura de los sentimientos humanos, lo cual ayuda a los lectores a entender de una manera única a los individuos de la sociedad actual. La empatía de Lee por la vida y el sufrimiento de los frágiles seres humanos del mundo de hoy se ha intensificado últimamente. La opresión y alienación en la familia y toda una serie de dificultades por las que atraviesan los individuos se han ampliado con los problemas de la sociedad en general, dando lugar a una diversificación de temas y personajes. Por ejemplo, entre sus personajes podemos encontrar a un electricista de una aldea, un inmigrante ilegal, una guía de turismo, el cajero de un supermercado y una operadora telefónica que suministra asistencia médica de emergencia. En Grietas cuenta la historia de personajes y las barreras con las que se encuentran en sus relaciones con los demás. Bajo el nombre de “nosotros”, la gente comete actos de violencia, consciente o inconscientemente, contra los “otros”, mientras que aquellos que se hallan alienados o heridos a causa de esa violencia deambulan por las ciudades, como si vagasen errantes por un vasto desierto. Ante las innumerables grietas que hay en nuestras vidas y la exclusividad del “nosotros”, los “otros” se ven forzados a huir. Estos individuos terminan convirtiéndose en “islas”, al distanciarse de la gente para no ser como el perro: “el cual es como un cordero con nosotros, pero es fiel como para mostrarle sus colmillos en cualquier momento a cualquiera que traspase los límites de la casa y para morderlo y desgarrarle la piel” (de La sombra (Geurimha, o Shadow)). En relación con esto, para la gente de Irlanda del Norte que ha sido discriminada por la mayoría protestante, sus conversaciones banales se limitan al estado del tiempo, evitando la interacción normal con otras personas, como el preguntarles sobre su ciudad natal, su colegio, o sus colores favoritos. Irlanda es el hogar de estas almas tristes, que son como islas solitarias separadas del continente por grandes mares. La sombra trata sobre el solitario aislamiento de la gente que vive en esta época, como la población minoritaria de Irlanda del Norte. La heroína de esta historia es una operadora de una red que enlaza a pacientes y médicos. Ella escucha los problemas personales de los que llaman y recuerda enviarles tarjetas de cumpleaños. Pero cuando nota que ellos se están acercando demasiado o la relación se está tornando personal, retrocede, recordándose a sí misma: “Piensa en Irlanda”. Cuando su compañera Kim Jin-suk la llama una noche para alentarla a abrir su corazón, ella se dice a sí misma: “No bajes tus barreras”, y luego: “gruñe, mostrando sus dientes”. Cuando ve a una mujer que ha estado postrada en la cama por ocho años después de un accidente automovilístico, ella se dice: “Detente, no te involucres”, mientras recuerda la “campana de advertencia en un cruce de ferrocarril”. Luego, cuando Daniel la llama para pedirle que visite Gyeongju, ella escucha nuevamente esa campana de alarma que le dice: “No cruces la línea. Eso está en contra de las normas”.. Esta forma de vivir, manteniendo una distancia prudencial con los otros y sin cruzar la línea, es una manera defensiva y pasiva de mantener las relaciones forjadas con dolor. Las heridas ya no se ven, ni pueden siquiera ser sentidas, pero por debajo de las cicatrices, la causa del sufrimiento permanece intacta. El continuo rascarse la piel en la que siente comezón simboliza su búsqueda del motivo de su angustia. Lee no busca simplemente describir las vidas desoladas de la gente de la ciudad, sino también revelar el origen de su pena y sufrimiento. De este modo, la isla es una metáfora del estado solitario de las personas en la actualidad, que se han vuelto alienadas y se han separado de los demás. Al mismo tiempo, es un espacio minúsculo en el cual los “otros” se ven forzados a buscar refugio de la violencia y la opresión perpetradas por “nosotros”. Lee Hye-kyung se esfuerza por rellenar las grietas que hay entre las islas que van a la deriva por la ciudad, a fin de que estas personas puedan reintegrarse a la corriente principal de la sociedad. |
| ©
Copyright 2001. COREA HOY tiene todos los derechos reservados. |