El monje robot Hyean, el primer monje robot budista con inteligencia artificial del país, y su creador, Lim Joong-yeon, profesor del Departamento de Ingeniería Mecánica, Robótica y Energía de la Universidad Dongguk, realizan el gesto budista tradicional de juntar las manos frente al pecho para mostrar respeto.
Hyean (izquierda) y Googi (derecha), un robot de patrulla y seguridad de cuatro patas equipado con múltiples sensores, encabezan el desfile de la Universidad Dongguk en el Festival de las Linternas de Loto, celebrado el 16 de mayo en el distrito de Jongno-gu, en Seúl, con motivo del Día del Nacimiento de Buda, el 25 de mayo.
Un guía hacia el pensamiento correcto
Otro punto fuerte de Hyean es su capacidad para explicar los principios budistas de forma clara y accesible, fruto del aprendizaje de una extensa cantidad de material de la tradición. Un robot no puede alcanzar la iluminación ni sustituir la conexión espiritual entre personas, pero sí puede actuar como mediador que transmite doctrina e información, liberando a los monjes para que se concentren en la propagación y la práctica.
"El sujeto que gobierna la mente son las personas mismas", afirmó Lim. "El robot es un simple acompañante en el camino de la práctica: recuerda los valores de la compasión y la sabiduría, alivia la soledad y orienta el pensamiento en la dirección correcta", agregó.
Hyean sigue creciendo. El siguiente paso, según el investigador, es el cuidado de la mente: está desarrollando una función de sanación basada en el "zen" que se adapta al estado emocional del usuario para ofrecer un mayor consuelo. También prepara una función de compañía para la práctica de la meditación.
"La responsabilidad de encontrar sentido a la vida y tomar decisiones es del ser humano; el robot es solo un apoyo. Espero que la IA sirva de puente para que las conexiones entre personas sean más cálidas y profundas", manifestó el académico.
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