por Hernán Ferreirós
La Nación, 26-03-2018
Como casi todo el mundo, la Argentina sufrió la insólita avalancha de telenovelas turcas que conquistaron un público acaso nostálgico de los culebrones clásicos, con sus conflictos inflamados y sus políticas sexuales que atrasan medio siglo. Colombia, México y Brasil también fueron proveedores habituales de ficciones para nuestra televisión. Más allá de las telenovelas y sin contar la producción local, solíamos consumir, sobre todo, programación norteamericana y, para los paladares negros, un poco de producción inglesa.
La popularización de los servicios de streaming pagos abrió una ventana mucho más grande: como su presencia es global y su modelo de negocios consiste, sobre todo, en ofrecer cantidad a sus usuarios para que siempre que ingresen al servicio encuentren algo nuevo, empresas como Netflix (que es la más grande y más popular, aunque existen otras, como Amazon Prime Video y Hulu, que no está en el país) ponen a disposición de sus suscriptores producciones de los más diversos orígenes, ya sea realizadas especialmente o adquiridas a compañías de todo el mundo. Y lo hacen, en principio, para satisfacer la demanda de mercados regionales, pero que, por las características del medio, finalmente reciben exhibición global.
De este modo, ficciones argentinas emitidas por nuestra TV como El marginal o la reciente y muy criticada producción original de Netflix Edha pueden ser vistas por suscriptores de todo el mundo. Lo opuesto también es posible: aunque lo que está disponible en los diferentes mercados no es idéntico, hay un mundo de televisión en Netflix para que los espectadores argentinos descubran. Esta es apenas la punta del iceberg: un viaje por 10 series de orígenes atípicos que se pueden ver en el gigante del streaming. (...)
One More Time (Corea del Sur)
El recurso narrativo de El hechizo del tiempo ya fue usado varias veces en el cine (en Al filo del mañana, con Tom Cruise, por ejemplo). Aquí, como si fuera el bis de un concierto, es aplicado al mundo de la música: Yoo Tak (interpretado por la estrella de K-pop conocida como L, del grupo Infinite), cantante de una banda en decadencia, se ve envuelto en un bucle temporal que lo obliga a revivir indefinidamente un mismo día, el 4 de octubre, el día después de separarse de su novia. La serie muestra la siempre curiosa mezcla de melodrama y humor blanco a la que acostumbran las ficciones coreanas, esta vez tamizada por el pop adolescente de este país. (...)
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