La exposición 'Silencio: la memoria de la generación', en la primera planta de Hanji House de Seúl, muestra fotos impresas en el papel tradicional coreano hanji.
Por Lee Da Som
A principios de julio comienza la temporada de lluvias en Corea. Una redactora de Korea.net sale por la salida número 2 de la estación de metro de Anguk, en Seúl, y llega a un edificio para refugiarse del clima húmedo y caluroso.
Nada más entrar, una brisa fresca procedente del aire acondicionado le refresca el sudor. Un simple vistazo revela un lugar ordenado y compacto con música suave y relajante. Esta instalación, parecida a una pequeña galería, es Hanji House, llamada así por el papel tradicional de la nación, conocido como
hanji.
Anteriormente llamado Centro de Cultura e Industria de Hanji, el lugar fue rebautizado en mayo de 2020 para promover el
hanji, un patrimonio tradicional, tanto en el país como en el extranjero.
"Reorganizamos el espacio y lo renombramos para superar la ineficiencia espacial del centro y ampliar sus funciones", explicó Hwang Moonhee, directora de proyectos de la Fundación Surcoreana de Artesanía y Diseño (KCDF, por sus siglas en inglés). "Elegimos el nombre en inglés Hanji House para que los visitantes extranjeros lo reconocieran fácilmente".
La exposición colectiva "Silencio: la memoria de la generación", en el centro de la primera planta y sus paredes, presenta obras impresas en
hanji de los fotógrafos Nyeong-man y Kim Ho-sung, que son padre e hijo.
Inaugurada el 18 de junio, día de la ceremonia de reapertura de Hanji House, la exposición permanecerá abierta hasta el 27 de agosto. Está previsto que se añadan nuevas muestras en septiembre y noviembre.
Jung Yeun-Ju, otra gestora de proyectos de la KCDF, dijo que se ofrece orientación en inglés, japonés y chino a los visitantes extranjeros.
En una pared y frente a la primera planta de Hanji House se exponen productos hechos con hanji para su venta, incluyendo carteles con ilustraciones de fantasía y artículos bonitos como postales, marcapáginas y abanicos.
Tras curiosear por la primera planta, la redactora se dirigió al primer nivel del sótano, que estaba dividido en tres secciones. Un pequeño estudio fotográfico permitía a los visitantes imprimir en
hanji las fotos que tomaban, un espacio educativo albergaba programas interactivos y talleres, y una sala de archivos ofrecía recursos relacionados con el
hanji.
En la sala de archivos se exponían
hanji y obras destacadas realizadas en 18 talleres de hanji de todo el país, dirigidos por maestros de
hanji designados como patrimonio cultural inmaterial nacional o municipal.
La directora del proyecto, Yang Solbi, comentó sobre cada taller: "Algunos lugares hacen
hanji de colores y otros
hanji gruesos coloreando el papel".
Los visitantes pueden abrir cada cajón y tocar los
hanji para comparar las características y diferencias de cada tipo de papel.
Los talleres de
hanji, sin embargo, se enfrentan a problemas prácticos.
"El número de talleres ha descendido de 19 el año pasado a 18 este año", afirmó Hwang. "Los artesanos son mayores y nadie los sucede, por lo que su número disminuye cada año", explicó.
Insistió en la necesidad no solo de interesarse por el
hanji, sino también de protegerlo y transmitirlo.
Tras explorar la sala de archivos, la redactora entró en el espacio educativo que estaba repleto de visitantes asistiendo a un programa interactivo solo con reserva previa. Hicieron pequeños objetos con
hanji, como llaveros y marcapáginas.
La mesa tenía las herramientas necesarias y un folleto en inglés sobre el programa, lo que facilitó la participación de los visitantes extranjeros. Las reservas para el programa gratuito pueden hacerse en Naver.
La foto de arriba muestra la sala de archivos de la primera planta del sótano de Hanji House, con objetos como la bandera nacional coreana taegeukgi y el paraguas hechos de hanji. La foto de abajo muestra a los participantes elaborando objetos de hanji en el espacio educativo del lugar.
El 31 de marzo, el Servicio del Patrimonio de Corea (KHS) solicitó la inscripción de los conocimientos tradicionales, la tecnología y las prácticas culturales de la producción de
hanji en el Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco. La decisión final sobre la inscripción se tomará en diciembre de 2026 en la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.
Hwang dijo: "La KCDF hará y difundirá un vídeo para promover el
hanji en el extranjero. Celebraremos talleres conjuntos de intercambio internacional en este lugar".
"Nuestro objetivo es promover la cultura tradicional del
hanji no solo en nuestro país, sino también en el extranjero", añadió.
* Consejos para visitar Hanji House
El estand de la exposición, en el centro de la primera planta, no es meramente expositivo. El suelo es de hanji, por lo que se recomienda sentarse cómodamente para contemplar las obras. No solo el suelo, sino también las paredes y las lámparas están hechas de hanji para disfrutar plenamente de la experiencia del recinto.
El pequeño estudio fotográfico tiene de todo, desde sillas, tableros de iluminación específicos para hacer fotos y cámaras. Está abierto a las 2:00 p.m., 4:00 p.m. y 6:00 p.m. durante 30 minutos cada día, excepto los lunes. Todos los miércoles es "miércoles de la cultura", con horario extendido hasta las 8:00 p.m. El precio es de 15.000 wones por foto. Si dos personas se hacen una foto juntas e imprimen dos, el cargo adicional es de 5.000 wones. Los visitantes, independientemente de su nacionalidad, pueden obtener un descuento de 10.000 wones si van vestidos con un hanbok. Las reservas pueden hacerse en Naver.
Para más información sobre los programas de la exposición, visite el sitio web oficial de Hanji House (www.kcdf.or.kr/hanji) o su cuenta de Instagram (@hanji.house).
dlektha0319@korea.kr