La foto muestra la fachada de la exposición 'La mesa coreana: comida, naturaleza y vida' exhibida en el Museo Nacional de Corea, en Seúl.
Por Jeong Euiseok
Fotografías: Park Daejin
El Museo Nacional de Corea, en Seúl, albergará hasta el 25 de octubre la muestra "La mesa coreana: comida, naturaleza y vida", que explora las raíces de la cultura culinaria del país.
A través de una variedad de ingredientes de distintas épocas y expresiones artísticas, la colección revela que las raíces del
hansik (comida tradicional coreana) nacen en los platos del día a día. La muestra reúne un total de 684 artefactos distribuidos en 488 piezas; una selección histórica que abarca desde semillas de arroz con tres milenios de antigüedad y pinturas costumbristas de la vida tradicional, hasta las crónicas culinarias de los sibaritas de la dinastía Joseon (1392-1910).
La exposición está dividida en dos secciones: "Una mesa compartida con la vida" y "Una mesa moldeada por la naturaleza".
La foto muestra los granos de arroz quemados de la Edad del Bronce, descubiertos en el condado de Buyeo-gun, en la provincia de Chungcheongnam-do. Estos granos de arroz son una prueba importante que demuestra que el cultivo del arroz en la península coreana comenzó en dicha época.
"¿Has comido?". Este saludo tan familiar en Corea es el que da la bienvenida a los visitantes al ingresar a la exposición. Justo a la entrada, en la primera sección, otra pieza capta la atención de inmediato: arroz carbonizado.
Por lo general, los materiales orgánicos como las semillas de arroz rara vez conservan su forma original durante mucho tiempo en un entorno común. Sin embargo, si el oxígeno se bloquea durante el proceso de combustión, esta materia orgánica se transforma en una masa de carbono inorgánico que evita la descomposición durante miles de años.
Descubiertas en 1979 en la aldea de Songguk-ri, en el condado de Buyeo-gun, en la provincia de Chungcheongnam-do, estas semillas son una prueba de gran valor sobre cómo el cultivo del arroz comenzó en la península coreana ya en la Edad del Bronce.
Además, el dibujo "Bangsang sikdo" (Diagrama de la disposición de la mesa) y los
soban (pequeñas mesas de comedor) de diversas formas y tamaños de la era Joseon plasman la rica cultura alimentaria de esa época.
Una sección de la sala muestra escenas de la vida del pueblo llano en Joseon a través de la pintura. "Una taberna", de Kim Hong-do (1745–posterior a 1806), retrata de forma realista a alguien comiendo un tazón de
janggukbap (arroz en sopa a base de salsa de soja) mientras está sentado en una postura incómoda con las piernas cruzadas.
Otra obra, "Almuerzo junto al río", de Kim Deuk-shin, captura un momento sencillo y cotidiano de personas compartiendo una comida bajo la sombra de un sauce, en medio del sofocante calor del verano. Estas piezas ofrecen un vistazo a una época en la que la gente encontraba la felicidad en el simple hecho de estar acompañada.
La foto muestra el registro histórico Wonhaeng eulmyo jeongni uigwe exhibido en la exposición 'La mesa coreana: comida, naturaleza y vida', en el Museo Nacional de Corea, en Seúl.
En la sección dedicada a la mesa real se recrea el banquete del 60º cumpleaños de Hyeongyeonggung Hong (1735–1815), madre del rey Jeongjo (22º monarca de Joseon, 1752–1800), basándose en el registro histórico Wonhaeng eulmyo jeongni uigwe.
La muestra relata meticulosamente todo, desde los banquetes y las comidas diarias que se sirvieron al rey Jeongjo y a su madre durante la procesión de ocho días, hasta lo que comieron los asistentes y el séquito real. Las pinturas del desayuno de aquella época aportan un gran realismo.
Los visitantes también podrán apreciar otros materiales como el "Domun daejak" (Banquete imaginario en la puerta del carnicero), escrito por el sibarita de Joseon Heo Gyun mientras estaba en el exilio, donde recordaba las delicias regionales. Asimismo, se exponen bloques de soja carbonizada que se cree que son las primeras formas de
meju (bloques de soja fermentada) o
cheonggukjang (pasta de soja fermentada espesa), junto con registros históricos sobre alimentos fermentados.
Asimismo, el museo recurre a un enfoque innovador para superar la imposibilidad de exhibir comida real. Con este fin, ha instalado altavoces que reproducen los sonidos vívidos del proceso de cocción, mientras una gran pantalla digital detalla, de un vistazo, las regiones del país especializadas en la producción agrícola, ganadera y pesquera.
El director del museo, You Hong June, señaló: "Con esta exposición, esperamos que el público descubra que nuestros platos son el resultado de la generosidad de esta tierra y de la dedicación de nuestros antepasados, quienes veían en la comida un auténtico regalo del cielo".
innocence@korea.kr