Cultura

12.08.2026

Más allá de un auge temporal, la cultura coreana se ha consolidado como un estilo de vida global. Korea.net presenta una serie de cinco artículos sobre el éxito de este fenómeno, expandido a ámbitos como la música, el cine, la gastronomía, la literatura y la cosmética. Asimismo, se explora el futuro sostenible de la ola coreana y se formulan estrategias concretas para su continuidad.

La foto muestra el estand de la editorial Moonji en la Feria Internacional del Libro de Seúl, celebrada el 24 de junio, en el centro de convenciones COEX, ubicado en el distrito de Gangnam-gu, en Seúl. | Kim Seon Ah

La foto muestra el estand de la editorial Moonji en la Feria Internacional del Libro de Seúl, celebrada el 24 de junio, en el centro de convenciones COEX, ubicado en el distrito de Gangnam-gu, en Seúl. | Kim Seon Ah



Por Kim Seon Ah

La literatura coreana rompe fronteras y se abre paso, con una fuerza cada vez mayor, en las estanterías de los lectores de todo el mundo.

Esta expansión global quedó demostrada en el informe sobre el estado de ventas en el extranjero de libros apoyados para traducción y publicación entre 2021 y 2025, presentado por el Instituto de Traducción Literaria de Corea (LTI, por sus siglas en inglés) -organismo afiliado al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo-. Según el cual un total de 1.026 títulos de literatura coreana fueron traducidos y publicados en 40 idiomas durante los últimos cinco años, alcanzando una venta acumulada de aproximadamente 3.580.000 ejemplares. Esto representa un incremento de más de 900.000 copias respecto a la cifra acumulada durante los cinco años previos, la cual alcanzó los 2.680.000 ejemplares.

Más allá de las cifras, este hito evidencia que el fenómeno ya no depende en exclusiva del "efecto Nobel" ni de éxitos aislados, sino del asentamiento de una base de lectores sólida y diversa.

A la luz de esta transformación, los referentes culturales que evoca Corea en el exterior han dejado de ser únicamente el K-pop o las series de televisión. Hoy, los escaparates de las librerías internacionales acogen con regularidad sus novelas, ensayos y libros ilustrados, mientras que en las ferias del libro el interés por sus autores e industrias editoriales no deja de crecer. Así lo atestiguaron dos lectoras de Indonesia y Polonia durante la Feria Internacional del Libro de Seúl, al coincidir en que la lectura de estas obras les ha permitido comprender el país a un nivel mucho más profundo.

Entre esas voces internacionales destaca la de Resita, profesional del sector editorial en Yakarta, para quien el encanto de estas letras radica en su honestidad. Invitada al certamen por el Gobierno coreano y la Agencia para la Promoción de la Industria Cultural Editorial de Corea (KPIPA), la especialista explicó cómo en su país las obras coreanas gozan de una calurosa acogida, abarcando desde el drama y el suspenso hasta la narrativa de sanación.

Su propio recorrido lector refleja esta variedad: descubrió la literatura del país a través de la nobel Han Kang y más tarde encontró en el ensayo "Quiero morir, pero también comer tteokbokki", una obra que aborda la salud mental con valentía. Sin embargo, confiesa que su obra favorita es "Bienvenidos a la Librería Hyunam-dong" de Hwang Bo-reum, ya que es una historia donde cualquier apasionado de los libros encuentra un reflejo inmediato. Para Resita, el secreto del aprecio global hacia las obras literarias coreanas reside en que los pensamientos y emociones de los autores se transmiten con tal sinceridad que tanto la obra y como su autor terminan fusionándose en una sola entidad, haciendo que los lectores sientan una mayor afinidad".

La foto muestra algunas obras coreanas traducidas al inglés exhibidas en la librería Kyobo de Gwanghwamun, en el distrito de Jongno-gu, Seúl. | Lee Jihae

La foto muestra algunas obras coreanas traducidas al inglés exhibidas en la librería Kyobo de Gwanghwamun, en el distrito de Jongno-gu, Seúl. | Lee Jihae


Por su parte, Ewa Kaletyn, diseñadora gráfica y directora de arte polaca, llegó a las letras coreanas atraída por su estética. Aunque se encuentra aprendiendo el idioma y aún le resulta complejo leer las versiones originales, la belleza visual, las ilustraciones, el uso del color y el diseño editorial la llevaron a adentrarse en la lectura a través de la literatura infantil e ilustrada. Tras haber leído novelas de autoras como Shin Kyung-sook o Kim Ho-yeon, Ewa disfruta de los álbumes editados por sellos como Borim, Bombom o Gilbut Children, motivada por un interés que nació originalmente tras consumir series coreanas. Durante su visita a la feria de Seúl, destacó la calidez de la acogida y la creatividad del espacio de edición independiente.

Las trayectorias de ambas lectoras demuestran cómo la fascinación por la cultura coreana acaba canalizándose, de forma inevitable, hacia la lectura. Mientras Resita encuentra la magia en la empatía y la autenticidad del relato, Ewa la descubre en el diseño y el valor artístico de los volúmenes. Asimismo, ambas coinciden en el rol clave de las industrias creativas como catalizador: Resita recuerda que muchos seguidores buscan los libros recomendados por ídolos del K-pop como RM de BTS, mientras que Ewa reitera que las series fueron su primer puente de entrada.

Si el K-pop y los dramas fueron la ventana inicial para dar a conocer a Corea en el mapa global, la literatura se erige hoy como un nuevo canal que transmite, a través de la letra impresa, las vivencias y sensibilidades del pueblo coreano. Cada libro logra trascender las barreras del idioma para generar una empatía genuina, consolidándose como un sólido puente entre Corea y el resto del mundo.

sofiakim218@korea.kr