Cultura

19.08.2026


Por Uyen Nguyen
Video: Cuenta oficial del Museo Nacional del Folclore de Corea en YouTube


El Museo Nacional del Folclore de Corea acoge una exposición especial que permite apreciar el folclore y la cultura de la vida cotidiana de Corea del Norte.

Bajo el título "ZERO: Encuentro con Corea del Norte en el camino del folclore", la muestra se plantea como un punto de partida para dejar atrás los prejuicios hacia el Norte y dar paso a una nueva comprensión.

A través de 346 piezas correspondientes a 316 bienes etnográficos pertenecientes a la colección del museo —datados antes de la liberación nacional—, se invita a contemplar la vida norcoreana no como una realidad ajena, sino como otra faceta forjada sobre una misma base histórica y cultural.

En particular, algunos de estos objetos se están exhibiendo por primera vez en unos 80 años.

Vista general de las seis imponentes torres de almacenamiento, diseñadas para que los visitantes recorran el espacio y aprecien las piezas de cerca. | Museo Nacional del Folclore de Corea

Vista general de las seis imponentes torres de almacenamiento, diseñadas para que los visitantes recorran el espacio y aprecien las piezas de cerca. | Museo Nacional del Folclore de Corea


Al ingresar a la sala de exposiciones, seis imponentes torres de almacenamiento captan de inmediato la atención del público. Se trata de una propuesta museográfica inspirada en el depósito abierto de la sede del museo en Paju. Caminar entre ellas se siente como pasear entre edificios, permitiendo ver muy de cerca una gran variedad de reliquias etnográficas norcoreanas, que abarcan desde utensilios cotidianos hasta piezas de artesanía, mientras sus paredes exteriores proyectan videos a lo largo de la visita.

La muestra presenta primero las tradiciones de las provincias de Hwanghae-do, Pyeongan-do y Hamgyeong-do, y luego las costumbres de su gente. Por un lado, las máscaras de Bongsan, Gangnyeong y Haeju, junto con la danza del león de Bukcheong, transmiten la alegría de sus fiestas populares; y por el otro, piezas como las mesas haejuban y los baúles bandaji muestran la belleza de sus costumbres en el hogar. Incluso la comida deja ver esa cercanía compartida: platos tan presentes hoy en día como el naengmyeon (fideos fríos) de  Pyeonyang o las empanadillas mandu de Gaeseong recuerdan que el Norte y el Sur comparten una misma raíz cultural.

Las fotos muestran las vasijas tradicionales de Haeju de principios del siglo XX, decoradas con motivos vivos de peonías, peces y crisantemos. | Museo Nacional del Folclore de Corea

Las fotos muestran las vasijas tradicionales de Haeju de principios del siglo XX, decoradas con motivos vivos de peonías, peces y crisantemos. | Museo Nacional del Folclore de Corea


En el centro de la sala se reúnen 88 piezas de hang-ari (tinajas tradicionales de cerámica) elaboradas en la región de Haeju, provincia de Hwanghae-do. A diferencia de los onggi (vasijas de barro comunes), estas tinajas se colocaban en interiores, como en el corredor principal o en las despensas, y servían también como objetos decorativos que reflejaban la holgura del hogar. Su mayor atractivo radica en la combinación entre la forma sólida y práctica del barro cocido y la elegancia luminosa de la porcelana blanca con motivos en azul cobalto. Los motivos pintados en su superficie —como peonías, peces y crisantemos— plasman anhelos de prosperidad, riqueza y longevidad.

La foto muestra el set de 5 marcapáginas del monte Geumgangsan de Joseon, fabricado como souvenir durante el periodo colonial japonés. | Uyen Nguyen

La foto muestra el set de 5 marcapáginas del monte Geumgangsan de Joseon, fabricado como souvenir durante el periodo colonial japonés. | Uyen Nguyen


La exposición cuenta además con una sección dedicada al monte Geumgangsan, famoso históricamente por su extraordinaria belleza natural. Los visitantes pueden apreciar diversas huellas de su memoria: desde crónicas de viaje, mapas y biombos antiguos hasta artículos turísticos modernos como postales, álbumes fotográficos y marcapáginas. Entre las piezas resalta Cathedral Cliffs, de la pintora estadounidense Lilian Miller, quien retrató el monte Geumgangsan desde una mirada foránea al plasmar sus imponentes riscos de piedra como si fueran las agujas de una catedral de Occidente.

Unos visitantes observan las máscaras de Bongsan exhibidas en el Museo Nacional del Folclore de Corea. | Uyen Nguyen

Unos visitantes observan las máscaras de Bongsan exhibidas en el Museo Nacional del Folclore de Corea. | Uyen Nguyen


Pese a su cercanía geográfica, Corea del Norte se ha sentido muy distante durante décadas. Esta exhibición invita a redescubrir la raíz cultural compartida y los paralelismos en la vida cotidiana de ambas Coreas mediante un repaso por las tradiciones locales del Norte, la rutina de sus habitantes y la estampa histórica del monte Geumgangsan.

La exposición estará abierta al público hasta el 14 de febrero del 2027 en la Sala 1 de Exposiciones Temporales del Museo Nacional del Folclore de Corea.

uyen81@korea.kr