Una furgoneta destartalada avanza traqueteando por la carretera como si fuera a apagarse en cualquier momento. A bordo viajan una madre y sus tres hijas, vestidas con camisetas iguales. Aunque a primera vista parece una divertida escapada familiar, entre ellas flota una tensión imposible de disimular.
Así arranca "The Journey to Gyeongju", el nuevo largometraje coreano que llegará a las salas de cine el 26 de agosto. El proyecto, dirigido y escrito por la directora Kim Mi-jo, fue presentado el 13 de agosto durante una conferencia de prensa en el complejo Lotte Cinema World Tower, en Seúl, con la presencia de la cineasta y su elenco estelar encabezado por Lee Jung-eun y Park So-dam —ambas reconocidas internacionalmente por su participación en Parásitos—, junto a Kong Hyo-jin, Lee Yeon y Byun Yo-han.
La trama combina la comedia negra y el drama: cuatro mujeres emprenden un viaje hacia la ciudad histórica de Gyeongju con motivo del cumpleaños de la hija menor, quien falleció trágicamente ocho años atrás durante un viaje escolar.
Toda la película persigue un único fin: la venganza. Tras la muerte de su hija menor, Ok-sil está convencida de que culminar esa revancha es lo único capaz de reconstruir su hogar, aunque sus tres hijas supervivientes arrastran heridas y frustraciones muy diferentes acumuladas a lo largo del tiempo.
Antes de su estreno comercial, la cinta cosechó elogios de la crítica y el público internacional, tras obtener el Premio de la Audiencia en el Festival de Cine Coreano de Florencia y recibir selecciones oficiales en los festivales de Hawái, Fantasia (Montreal) y el Festival de Cine Coreano de Barcelona.
La actriz coreana Lee Jung-eun, quien interpreta a Ok-sil en 'The Journey to Gyeongju', habla sobre su papel durante la rueda de prensa celebrada el 13 de agosto en el complejo Lotte Cinema World Tower, en el distrito de Songpa-gu, en Seúl.
La directora coreana Kim Mi-jo (tercera desde la derecha) y el elenco de la película coreana 'The Journey to Gyeongju' se toman una foto conmemorativa, durante la rueda de prensa celebrada el 13 de agosto en el complejo Lotte Cinema World Tower, en el distrito de Songpa-gu, en Seúl.
Lee Yeon, quien da vida a la tercera hija, Dong-ju —un personaje que recurre a los puños antes que a las palabras cuando se trata de defender a su familia—, puso el foco en la contradicción inherente a la venganza.
"Considero que la venganza es un acto que apuñala no solo al objetivo, sino también a quien la ejecuta", reflexionó la actriz.
Y agregó: "Llevar a cabo una venganza exige sobrellevar el propio dolor, y por eso el camino de la madre resulta tan desgarrador. Me gustó que el regusto final no fuera puramente satisfactorio ni del todo amargo".
Otro de los motivos por los que destaca esta obra es que, si bien sitúa a mujeres en el centro del relato, no se limita al drama familiar convencional. En los últimos años, las narrativas femeninas en el cine coreano han trascendido las temáticas de desarrollo personal o sanación para expandirse hacia géneros como el crimen, el suspenso y la acción. En esta misma línea, la cinta combina comedia negra y secuencias dinámicas en torno a cuatro mujeres decididas a tomarse la justicia por su mano.
Este largometraje marca el debut comercial de la directora Kim Mi-jo, quien ya había ganado reconocimiento en festivales nacionales e internacionales como el Premio Ópera Prima. La obra deja ver la fascinación de la cineasta por el cine de género al estilo Mad Max, aportando frescura a la historia mediante persecuciones en coche y combates cuerpo a cuerpo.
Escenas de la película coreana 'The Journey to Gyeongju', escrita y dirigida por Kim Mi-jo.
Sin embargo, detrás de la espectacularidad de la acción, el verdadero motor de la historia sigue siendo el duelo y la revancha. Kim definió la obra como un relato familiar donde convergen la comedia y la tragedia, y confesó que el proyecto nació al cuestionarse qué ocurre exactamente en la mente de alguien antes de cruzar ese límite.
"En las historias tradicionales de venganza entendía el impulso, pero me interesaba explorar el proceso psicológico que lleva a tomar una decisión así", y explicó: "Al fin y al cabo, nadie responde con facilidad a la pregunta de si sería capaz de matar a otra persona".
La cinta entrelaza el humor de situaciones absurdas con secuencias trepidantes sin perder jamás de vista su eje central. Este viaje que emprende la familia para saldar cuentas por la muerte de la menor ocho años atrás —calificado por la propia directora como "la venganza más ineficiente"— busca mucho más que la simple satisfacción de un castigo.
Lejos de la mirada convencional que asume que el tiempo sana todas las heridas y conduce inevitablemente al perdón, "The Journey to Gyeongju" desafía ese cliché. La película se pregunta qué ocurre cuando la rabia y el sentimiento de injusticia permanecen intactos con los años, invitando al espectador a reflexionar sobre cómo es, en realidad, convivir con un dolor que se niega a desaparecer.
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