Cultura

08.10.2026

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Vista panorámica del teatro al aire libre del Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu, donde se inauguró el 6 de octubre la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF, por sus siglas en inglés), en una gala conducida en solitario por la actriz Kim Minha. | Festival Internacional de Cine de Busan

Vista panorámica del teatro al aire libre del Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu, donde se inauguró el 6 de octubre la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF, por sus siglas en inglés), en una gala conducida en solitario por la actriz Kim Minha. | Festival Internacional de Cine de Busan


Por Xu Aiying

Busan se consolida como el epicentro del séptimo arte. Durante la jornada del 6 de octubre, periodistas e invitados acudieron al Centro de Cine de Busan, en Haeundae-gu, para asistir a la ceremonia inaugural del Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF, por sus siglas en inglés), en un ambiente marcado por consultas ágiles a la programación y murmullos en distintas lenguas.

A las puertas del recinto, la expectación creció ante la alfombra roja: la entrada de cineastas y actores desató las ovaciones y el sonido continuo de las cámaras, haciendo patente que el certamen ya estaba en marcha.

Hasta el próximo 15 de octubre, el festival ofrecerá una amplia selección de títulos para toda clase de públicos, con actividades y proyecciones que trascenderán las pantallas tradicionales para tomar las calles de la ciudad.

Los miembros del jurado de la sección competitiva posan ante los medios durante la rueda de prensa celebrada el 7 de octubre, en la segunda jornada de la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF, por sus siglas en inglés), en el Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu. De izquierda a derecha: el presidente del jurado, Zhang Yimou; los directores Bi Gan y July Jung; la actriz Samal Samal Yeslyamova; los directores Ishikawa Kei y Tran Thi Bich Ngoc; y la actriz Moon Choi. | Xu Aiying

Los miembros del jurado de la sección competitiva posan ante los medios durante la rueda de prensa celebrada el 7 de octubre, en la segunda jornada de la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF, por sus siglas en inglés), en el Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu. De izquierda a derecha: el presidente del jurado, Zhang Yimou; los directores Bi Gan y July Jung; la actriz Samal Samal Yeslyamova; los directores Ishikawa Kei y Tran Thi Bich Ngoc; y la actriz Moon Choi. | Xu Aiying


A partir del 7 de octubre comenzaron las actividades habituales del festival. En las ruedas de prensa, directores y actores explican los detalles de sus películas y responden a las preguntas de los medios sobre el rodaje, la actuación y el trasfondo de cada historia. Al mismo tiempo, los asistentes aprovechan para armar sus propios itinerarios y combinar las proyecciones con los encuentros con los cineastas.

El programa de este año incluye citas destacadas con figuras internacionales. Del 8 al 10 de octubre, el director mexicano Alfonso Cuarón —en su primera visita a Corea— y el realizador japonés de animación Rintaro ofrecen clases magistrales. Además, hasta el 12 de octubre se celebrarán charlas especiales con la actriz francesa Charlotte Gainsbourg y la directora y actriz Maggie Gyllenhaal. Por su parte, el cine coreano tiene su propio espacio en Actors' House, donde intérpretes como Kim Go-eun, Kim Min-ha y Ju Ji-hoon conversan con el público sobre su trabajo actoral.

El equipo de la película 'Bedford Park' saluda al público desde el escenario exterior del Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu, el 7 de octubre. | Xu Aiying

El equipo de la película 'Bedford Park' saluda al público desde el escenario exterior del Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu, el 7 de octubre. | Xu Aiying


El atractivo del festival va más allá de ver películas. La experiencia incluye encontrarse por casualidad con un director de camino a las salas o comentar la proyección anterior con la persona sentada al lado mientras empieza la siguiente función.

Al recorrer los alrededores del Centro de Cine de Busan el certamen muestra otra perspectiva. En el teatro al aire libre del recinto, las charlas abiertas y las presentaciones en el escenario exterior acercan a los protagonistas al público: la distancia entre el escenario y las gradas es mínima, lo que permite a los espectadores aplaudir y hacer preguntas directamente a los directores y actores tras haber visto sus trabajos en la gran pantalla.

Las charlas abiertas se llevarán a cabo hasta el 13 de octubre, mientras que las presentaciones en el escenario exterior tendrán lugar hasta el 11 de octubre. Ambos eventos se desarrollan entre función y función con acceso libre y gratuito, sin necesidad de inscripción previa.

Varios transeúntes observan las pantallas electrónicas con la programación de la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF, por sus siglas en inglés), en el Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu, el 7 de octubre. | Xu Aiying

Varios transeúntes observan las pantallas electrónicas con la programación de la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Busan (BIFF, por sus siglas en inglés), en el Centro de Cine de Busan, en el distrito de Haeundae-gu, el 7 de octubre. | Xu Aiying


Fuera del recinto principal, el festival se traslada a otros lugares del territorio coreano. A través de la iniciativa "BIFF Everywhere", las proyecciones llegan a 18 lugares distintos, incluidos puntos cercanos como Yangsan e incluso Seúl, lo que permite ver películas comunitarias en plazas y barrios habituales.

Para los espectadores que asisten por primera vez y no saben qué título elegir entre tantas opciones, las secciones principales son un buen punto de partida: Gala Presentation, que reúne novedades de directores consagrados; World Cinema, con una amplia selección internacional; u Open Cinema, pensada para proyecciones al aire libre.

La experiencia completa va desde la expectación antes de entrar a la sala y las conversaciones al salir del cine, hasta los encuentros imprevistos por las calles de Busan. De aquí a la clausura del certamen, queda por ver qué obras convencerán al público y a la crítica, y cuál se llevará el Premio de Busan, el máximo galardón de la sección competitiva. Este año la atención es mayor, ya que la película ganadora obtendrá la clasificación directa para competir por una nominación al Óscar a la mejor película internacional, lo que permitirá a la obra premiada dar el salto directo a la escena cinematográfica mundial.

xuaiy@korea.kr