Los verdaderos encantos de Corea se encuentran en los callejones de sus pueblos y ciudades. Basada en el Local 100 -una lista de cien atracciones culturales seleccionadas por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo-, Korea.net presenta lugares especiales donde conviven la historia, el arte y las personas.
Haebangchon, un barrio situado al pie de la montaña Namsan en el centro de Seúl, combina arquitectura histórica con establecimientos contemporáneos | Lee Jeong Woo
Por Lee Jihae
El primer barrio al pie de la montaña Namsan
Haebangchon, a solo una estación del bullicioso barrio de Itaewon en Yongsan-gu de Seúl, forma parte de la lista Local 100 de atracciones culturales seleccionadas por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo. El lugar se ha dado a conocer mundialmente gracias a dramas coreanos populares como "Cuando la camelia florece" (2019) e "Itaewon Class" (2020), atrayendo así a jóvenes y turistas que buscan experimentar sus callejones antiguos y tiendas únicas.
Haebangchon se anida en las empinadas laderas de la montaña Namsan, donde las cafeterías en azotea ofrecen vistas panorámicas del centro de Seúl. | Lee Jeong Woo
Ubicado en las empinadas laderas de la montaña Namsan, Haebangchon ofrece vistas cercanas de la torre Namsan desde casi cualquier punto del vecindario. Debido a su elevada altitud, la zona disfruta de vistas panorámicas del centro de Seúl desde pisos tan bajos como el segundo o tercero de un edificio.
Un asentamiento forjado por la alegría de la liberación y el dolor del desplazamiento
El nombre "Haebangchon" encapsula los altibajos de la historia coreana moderna. Haebang en coreano significa "liberación" y se refiere a la independencia del dominio colonial japonés en 1945. El barrio recibió ese nombre después de que coreanos que regresaron del extranjero después de 1945 se asentaran allí, seguidos de refugiados de la mitad norte de la península coreana tras la Guerra de Corea (1950-1953).
El lugar fue una vez considerado símbolo de la pobreza debido a las dificultades de desarrollo por las empinadas laderas y las viviendas precarias. Irónicamente, los terrenos irregulares y los edificios antiguos eventualmente lo convirtieron en un lugar único lleno de tiendas dirigidas por expatriados y estudios de jóvenes artistas en los callejones, creando una atmósfera distintiva.
A la izquierda se muestran ollas de cerámica alineadas en el callejón que conduce desde la entrada a Haebangchon cerca de la salida 2 de la Estación Noksapyeong en la línea 6 del Metro de Seúl, y a la derecha, una tienda con grafiti que describe las características de su dueño. | Lee Jeong Woo
Callejuelas con tiendas únicas en lugar de franquicias
Desde la salida 2 de la Estación Noksapyeong de la línea 6 del Metro de Seúl, una hilera de vasijas de cerámica tradicional onggi marca la entrada a Haebangchon. Alineadas a lo largo de la calle, estas vasijas ofrecen un inesperado aire de otro tiempo en pleno corazón de la ciudad moderna.
La atmósfera única de Haebangchon se vio marcada por la influencia de la antigua Base Militar de Yongsan. Las tiendas regentadas por residentes extranjeros salpican cada callejuela, creando la ilusión de estar en una calle de otro país. Aquí no hay hueco para las grandes franquicias: predominan los pequeños comercios cargados de la personalidad de sus dueños.
A la izquierda, los 108 escalones, famosos como lugar de rodaje de dramas coreanos; a la derecha, el ascensor inclinado que recorre la escalinata. | Lee Jeong Woo
108 escalones: la escalinata que conducía a un santuario de la ocupación japonesa
Los 108 escalones, conocidos como escenario del drama coreano "Memories in Bali" (2004), son un lugar querido por su atmósfera estrecha y serena. Su nombre no es casualidad: representan los 108 deseos terrenales del budismo.
La escalinata fue originalmente la entrada al santuario Gyeongseong Hoguk, erigido en 1943 por el gobierno colonial japonés para honrar a los caídos en sus guerras de conquista. Un lugar cargado de tragedia: en él se colocaron a la fuerza las tablillas mortuorias no solo de soldados japoneses fallecidos en la Segunda Guerra Sino-Japonesa (1937-1945) y la Guerra del Pacífico (1941-1945), sino también de coreanos reclutados contra su voluntad.
El santuario desapareció hace tiempo. En su lugar se levanta hoy una residencia para estudiantes internacionales de la Universidad Femenina Sookmyung. Junto a la escalinata, un ascensor inclinado salva el desnivel.
Una pareja camina por el mercado Shinheung en el barrio Haebangchon, el 6 de abril. | Lee Jeong Woo
Mercado Shinheung: donde la nostalgia convive con el presente
El mercado Shinheung de Haebangchon, donde los viejos edificios de ladrillo conviven con tiendas de estética contemporánea, se ha convertido en el referente "newtro" más popular entre los jóvenes. El término, fusión de "new" y "retro", define bien este espacio: la contraposición entre callejuelas antiguas y negocios modernos crea una mise-en-scène tan característica que directores de dramas coreanos y películas lo eligen una y otra vez como escenario.
En los años 70 y 80, Shinheung fue el corazón de la industria artesanal de Haebangchon. Las máquinas de tejer no paraban ni de día ni de noche. Suéteres, guantes y calcetines confeccionados en cada hogar llegaban al mercado, que funcionaba como centro de distribución para enviar los productos a todo el país.
A partir de los años 90, el declive de la industria textil y el traslado de las fábricas a las afueras sumieron al mercado en un largo silencio. No fue hasta los años 2010 cuando volvió a despertar: cafeterías y talleres de carácter propio fueron ocupando los locales vacíos, anunciando su renacimiento. En 2021, la instalación de un techo de arcada que cubre todo el recinto completó el paisaje singular que hoy define al Mercado Shinheung, donde pasado y presente coexisten.
A la izquierda, el techo 'Cloud' del mercado Shinheung visto desde el interior. A la derecha, panorámicas exteriores tomadas de noche (arriba) y de día (abajo). | Urban Idea Agency