| Este artículo fue escrito por una reportera honoraria de Korea.net. Nuestro grupo de reporteros honorarios es de todo el mundo y trabaja para compartir su afección y entusiasmo hacia Corea. |
Los ciudadanos de Chuncheon, provincia de Gangwon, toman una foto después de comprar los cubrebocas ofrecidos por el gobierno coreano en una oficina de correos, el 2 de marzo. l Yonhap News
Por la reportera honoraria de Korea.net,
Romaniello Muriella de
Francia
El nuevo coronavirus no solo llegó a Corea sino que está extiéndose por todo el mundo. Francia no es una excepción. El 5 de marzo, los casos confirmados en el país marcaron más de 200 personas y siguen aumentando.
Menos mal que Corea y Francia puedan compartir una simpatía mutua pero en verdad, es mejor no compartir una situación tan preocupante.
Llevo más de 30 años siendo apasionada por la cultura asiática y hay una cosa que me llamó mucha atención en esta ocasión: Las mascarillas protectoras.
Es muy fácil ver a los coreanos llevando mascarillas como otros países asiáticos. El uso de mascarillas en Corea que se utiliza sin importar la edad a fin de protegerse entre sí, muestra una cultura de confucianismo arraigada en la sociedad y es un caso ejemplar respecto a la cortesía.
Además, en estos días, los cubrebocas de Corea se diferencian por tamaños y colores. Las mascarillas negras, cuadradas e impresas son buenas para presumir la moda. Es decir, poner mascarrillas se ha convertido en una manera de expresar su individualidad, lo que no necesariamente tiene que ver con el confucianismo.
En cambio, llevar mascarillas protectoras en Francia se considera como un comportamiento descortés que no está relacionado con la moda. Apenas hace 2 o 3 años era imposible imaginar a alguien con cubrebocas en la calle y hasta ahora no es tan común llevarlos por las miradas incómodas. Normalmente dicen que los coreanos son más sensibles en cuanto a lo que se muestra hacia los demás pero la verdad puede ser diferente a lo que creemos: los franceses son más sensibles con la mirada crítica de otras personas.
Por supuesto que hay unas razones que los franceses no están acostumbrados a usar cubrebocas. En la sociedad francesa, está prohibido mostrar la enfermedad desde hace mucho tiempo. Cuanto más grave estaba el estado, más se escondía la enfermedad o si alguien tenía cáncer, confesaba su enfermedad años después. Por lo tanto, para los franceses, usar las mascarillas puede ser ‘enseñar su enfermedad al mundo’.
Otra razón se debe a la cultura de 'contacto'. Es una idea de mi amigo coreano y creo que tiene razón. Los franceses están acostumbrados a tener contactos físicos con otras personas. Por ejemplo al saludarse se apretan la mano o se dan besos en la mejilla. En este caso, será incómodo utilizar las mascarillas porque dificultará el contacto entre sí. Por consiguiente esta distancia física puede hacerles incómodos a los franceses. Es muy interesante ya que, en general, la gente tiene un prejuicio de que los fraceses son individualistas.
El brote de COVID-19 obligará a Francia revisar su respuesta preventiva a la epidemia y yo también espero que este país lo hiciera con seriedad. Para ello, le sugiero al gobierno francés que comparta transparentemente toda la situación para poder superar la crisis siguiendo el caso de Corea.
etoilejr@korea.kr
Traducido por Kim Minseok y Song Baleun, redactores de Korea.net