Por la reportera honoraria Dayviana Díaz de Cuba
Fotografías: Dayviana Díaz
Las repúblicas de Corea y Cuba establecieron relaciones diplomáticas el 14 de febrero de 2024, pero no fue hasta este año que la primera embajada de Corea en Cuba abrió sus puertas al público, un sueño largamente esperado por los residentes coreanos, los descendientes de la diáspora coreana y, por supuesto, el pueblo cubano que ha sido fanático de la cultura coreana durante tantos años.
Aunque la noticia tomó a muchos por sorpresa, más allá del asombro y el desconcierto, este suceso ha creado grandes expectativas en la opinión pública en general, y con el objetivo de buscar información sobre este nuevo escenario inédito, visité la Embajada de Corea en Cuba el 6 de mayo, a las 2:00 p.m, para realizar una entrevista cara a cara, en el salón de conferencias de la embajada, en Miramar, La Habana, con el embajador, Excelentísimo Señor Lee Ho-yul, para conocer sus impresiones sobre el proceso, desde el establecimiento de su misión y sus proyecciones futuras como diplomático en Cuba.
El Sr. Lee fue designado embajador el 31 de enero y llegó a Cuba el 9 de febrero, el 11 de ese mismo mes presentó sus copias de estilo y se convirtió oficialmente en el primer embajador de la República de Corea desde el 25 de febrero cuando ofreció sus cartas credenciales al presidente de la República de Cuba ese mismo día.
Tras ser nombrado primer embajador de la República de Corea en Cuba, el Sr. Lee está aplicando todos sus conocimientos y experiencia profesional en el ámbito de la cooperación y las negociaciones internacionales para fomentar vínculos sólidos entre ambos países.
¿Qué aspectos de su formación como diplomático lo hicieron merecedor de ser designado primer embajador de la República de Corea en Cuba?
Supongo que esto tiene que ver con mi formación. Empecé como funcionario del Ministerio de Transporte, en el área de transporte aéreo, así que me especialicé en este campo de la transportación aérea. Pero después de nueve años, en 2005, tuve la oportunidad de incorporarme al Ministerio de Asuntos Exteriores, MOFA por sus siglas en inglés.
En aquel entonces, se llamaba Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio, porque también se encargaba de asuntos comerciales. Y debido a mi trayectoria y a mi trabajo previo en el Ministerio de Transporte, donde realicé una importante labor de cooperación y negociación internacional, sentí que era una buena oportunidad para desempeñarme en el MOFA, donde trabajé como negociador para el Gobierno coreano, realizando trabajo multilateral y bilateral, además de otros asuntos comerciales.
Así que negociar tratados comerciales era mi especialidad y mi experiencia. Y aunque que las negociaciones comerciales pueden parecer simplemente un trato sobre la mesa y una discusión con la otra parte, para lograrlo es necesario coordinar las posturas.
Para ello, habría que contactar con todos los ministerios pertinentes, y todos tienen ideas y puntos de vista diferentes. Como funcionario del MOFA, tuve que reunir a todos, coordinar nuestras posturas y, a partir de esa coordinación, trabajar con mi homólogo para debatir y ver dónde podíamos encontrar puntos en común e intentar encontrar una solución. Creo que ese es el trabajo que he realizado a lo largo de mi carrera.
Y creo que esa es una de las razones por las que me designaron, ya que tengo esa experiencia de aunar diferentes ideas dentro de nuestro lado, pero también con el otro lado.
Y además, cuando era mucho más joven, durante la primaria y la secundaria, viví en Sudamérica: tres años en Chile y dos años y medio en Venezuela. Como conozco bien la cultura latinoamericana, hablo español y mi experiencia previa como negociador en mi trabajo, creo que todos esos factores fueron las razones por las que me eligieron para venir aquí.
La protección de los residentes coreanos, la certificación notarial, los servicios consulares y la cooperación con el Gobierno cubano son algunos de los principales aspectos que la embajada de la República de Corea ofrece al público.
Uno de los objetivos del Sr. Lee, durante su misión diplomática en la isla, es mostrar a los cubanos que la cultura coreana va más allá del K-pop.
¿Existe una estrategia de la embajada para seguir fomentando el interés por descubrir Corea entre el pueblo cubano?
Al principio pensé que, dado que Corea había establecido recientemente relaciones diplomáticas, muchos cubanos quizá desconocían su existencia. Pero descubrí que esa no era la realidad en absoluto.
Desde que llegué aquí, me he dado cuenta de cuánta gente conoce mi país, pero no solo por el K-pop. Por ejemplo, los jóvenes que disfrutan del K-pop y los K-dramas conocen Corea. Pero algunas personas mayores que no consumen K-pop conocen Corea quizás por los productos electrónicos que usan en casa o por los coches coreanos que han visto.
Las personas interesadas en la política conocen Corea gracias a su participación en diversos eventos internacionales. Por ello, a través de diversos canales, he observado que los cubanos sí conocen Corea. Por lo tanto, si hay una estrategia que debo implementar, es asegurar que su comprensión y conocimiento de la cultura coreana y de Corea como país se amplíen.
Así que me gustaría colaborar con el Proyecto Cultural de Arte Coreano de Cuba, Artcor, para ampliar aún más su visión de lo que es Corea. Corea es más que ӕspa y Stray Kids.
Tenemos otras culturas tradicionales y me encantaría tener la oportunidad de ayudar al pueblo cubano a ampliar su comprensión de Corea en términos de música e intercambios académicos. Así que, si les gustan los K-dramas, creo que tenemos películas interesantes, no solo las de Netflix, sino también películas que abordan temas sociales y algunas preocupaciones cotidianas que tenemos porque todos somos seres humanos y compartimos los mismos problemas.
Y a través de esas películas coreanas, si pudiéramos traerlas aquí y mostrárselas al público cubano, el pueblo cubano podría comprender mejor la situación que vive Corea. Y si pudiéramos hacerlo viceversa, al llevar películas cubanas a Corea y mostrándolas en Corea para que el público coreano pudiera comprender qué piensan los cubanos, cuáles son sus preocupaciones, sus esperanzas y aspiraciones, creo que ayudaría a profundizar nuestro entendimiento mutuo. Es un intercambio bilateral, así que se retroalimenta.
Creo que el primer paso que daremos este año es a través de un programa llamado "Intercambio Juvenil Corea-Cuba". Actualmente, la embajada, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y la sede de nuestra oficina central lo están negociando. Estamos seleccionando a 20 jóvenes coreanos y 20 cubanos. Los dividiremos en diferentes grupos y los invitaremos a reunirse por internet para discutir proyectos y temas de interés mutuo. También para pensar en cómo Corea y Cuba podrían colaborar en el futuro. Estos pequeños pasos nos permitirán comprendernos mejor y, a través de ellos, avanzar.
Otro ejemplo, es el taekwondo, un deporte muy popular en Cuba. El taekwondo sería otro vehículo para que la gente pueda comprender mejor la cultura coreana. La filosofía coreana de buenos modales y respeto a los mayores, que he visto en Cuba, es muy similar a la de Corea. He observado que los jóvenes cubanos tienen una educación muy buena, son muy educados y respetuosos con los mayores, lo cual, en mi opinión, es muy similar a nuestra cultura. Y ese concepto, creo, se refleja en el taekwondo: el respeto por el prójimo. Estos vínculos son muy similares.
Durante estos tres meses, la embajada ha trabajado para brindar el apoyo necesario a la comunidad coreano-cubana y a la Asociación de Coreanos Residentes en Cuba, como tarea principal para garantizar que puedan contribuir con éxito a la cultura y la sociedad cubana
El embajador Lee se toma una foto conmemorativa con la primera reportera honoraria de Korea.net en Cuba, quien fue designada como embajadora cultural de la República de Corea por el ministro de Cultura, Deportes y Turismo desde 2023.
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