Reporteros Honorarios

03.07.2025

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Por la reportera honoraria Asly Vanessa Garcia Cardozo de Colombia
Videos: Canales Netflix K-Content y Netflix Family en YouTube

"KPop Demon Hunters" (Las guerreras K-pop) es una reciente producción animada producida por Sony Pictures Animation y que despertó mi interés no solo por su historia de fantasía y acción, sino por la forma en que refleja elementos profundos de la cultura coreana. Esta obra retrata a tres ídolos: Rumi, Mira y Zoey, que, más allá de su carrera musical, tienen la misión ancestral de proteger al mundo mediante el poder de sus voces.

La película cuenta con una duración de 1 hora y 39 minutos y desde el primer momento, la película construye un universo fuertemente influenciado por el folclore, la estética y la espiritualidad coreana. Corea no es solo el lugar donde se desarrolla la historia, sino una presencia viva que impregna cada detalle visual, simbólico y narrativo. Esta obra me llevó a reflexionar sobre cómo los medios animados pueden ser una herramienta poderosa para compartir la riqueza cultural de un país.


Una mirada de la cultura coreana dentro de la película

Uno de los primeros elementos culturales que se destaca es la transmisión de una tradición ancestral: la música como herencia espiritual, capaz de encender el alma de las personas, unirlas y crear conexiones genuinas. A lo largo del filme, se explora cómo el canto se convierte en una herramienta tanto emocional como mística, y capaz de sanar.

En cuanto a la comida coreana, esta también estuvo presente en el filme. Hay una escena al inicio de la película que muestra alimentos típicos coreanos como ramyeon (fideos instantáneo s en vaso, personalizados con los nombres de las protagonistas: Rumi, Mira y Zoey), gimbap, arroz blanco, galletas decoradas y frutas. Estos elementos refuerzan el contexto cultural.

Los trajes tradicionales también tienen una fuerte presencia. Destacan el hanbok y el vestuario del Joseung Saja, figura mitológica coreana conocida como el “ángel de la muerte”. Este último está representado por los Saja Boys, villanos con estética ídolo, cuyo vestuario y transformación reflejan esta figura ancestral. 

Además, los trajes modernos de Huntrix también incorporan elementos del estilo ídolo coreano actual, como colores brillantes, accesorios únicos y coreografías llamativas, lo que crea un contraste entre lo ancestral y lo contemporáneo.

El tigre blanco aparece como una figura protectora, vinculada a la mitología coreana como baekho, uno de los cuatro símbolos celestiales. En la pintura popular minhwa, los tigres representan guardianes espirituales que ahuyentan el mal. Por su parte, los cuervos también tienen una carga simbólica, pues en la tradición coreana pueden ser mensajeros espirituales, como el samjoko (cuervo de tres patas), aunque en la película el cuervo tenía tres ojos, lo que refuerza el aura mística de los enemigos que aparecen en la historia, pero que, más adelante estos animales pasan a jugar un papel como acompañantes y guías de Rumi.

El K‑pop es un elemento global de Corea, y esta película lo utiliza como lenguaje universal. Desde su nombre, "Las guerreras K-pop", el filme nos deja en claro su vínculo con la música contemporánea coreana, conectando al público con los ídolos y sus experiencias. A lo largo del filme, también se muestran aspectos reales de la industria del K‑pop, como participación de grupos de ídolos en espectáculos, firmas de autógrafos, conciertos, grabación de videoclips, redes sociales y conexión emocional con los fans. Todo esto enriquece la representación de la cultura pop coreana desde dentro.


La era Joseon, la bipa y la herencia espiritual

La película también hace referencia al pasado histórico de Corea, en especial a la dinastía Joseon (1392–1897). El personaje Jinu es presentado como proveniente de este período, pues en uno de sus diálogos alude a su pasado en un tiempo de alrededor de 400 años atrás. Su vestimenta en sus recuerdos y el uso de la bipa (instrumento de cuerda tradicional) evocan directamente esa era.

La bipa, asociada a la realeza y a la espiritualidad, acompaña a Jinu como símbolo de su tristeza y conexión con lo ancestral. En la cultura coreana, su sonido se relaciona con la melancolía y la introspección, lo cual se refleja en la profundidad emocional del personaje.

Recalcando que 400 años atrás, según relata Jinu, cometió el error de abandonar a su familia para entrar al palacio huyendo de su pobreza, lo que más adelante lo condena y lo convierte en un demonio de Gwi Ma.


Pensamientos finales de “Las guerreras K-pop”

Uno de los mensajes más poderosos de la película es el de la aceptación personal. Pues Rumi al enfrentarse a la pérdida de su voz, junto a sus amigas visitan una particular tienda, allí el doctor dice dos frases que a medida que avanza la película cobran sentido:

“Para curar una parte es necesario comprender el todo” y “Concentrarse en una parte hace que ignoremos lo demás”, pues para sanar debemos analizarnos a nosotros mismos y nuestro interior. La película nos recuerda que no somos perfectos y que está bien tener miedo, sentir inseguridad o fracasar. Cuando Rumi se acepta a sí misma, sus marcas cambian, reflejando el poder de reconocer nuestras sombras sin ocultarlas. 

"Las guerreras K-pop", desde mi perspectiva, no solo es una obra de entretenimiento, sino que es una obra que conecta lo moderno con lo ancestral al igual que la Corea actual, así como lo musical con lo espiritual, y la acción con la introspección. Esta película nos recuerda que comprender nuestro origen, nos permite entender quiénes somos realmente. Aceptarse, con luces y sombras. No tenemos que ocultar quién somos para encajar, no somos perfectos, pero con ser quienes somos podemos brillar.

Sin dejar de lado que, la cultura coreana es el eje central después de la premisa, donde incluso hay referencias directas dentro de la película a artistas reales como TWICE quienes también fueron partícipes del filme, reforzando su vínculo con el K‑pop actual, así como la comida coreana, tradiciones, la mitología y vestuarios que la película durante su narrativa nos enseña y que tanto directa, como indirectamente nos educa y envuelve en un ambiente lleno de Corea.

kimhyelin211@korea.kr

Este artículo fue escrito por una reportera honoraria de Korea.net. Nuestro grupo de reporteros honorarios es de todo el mundo y trabaja para compartir su afecto y entusiasmo hacia Corea.