Por la reportera honoraria Laura López Velázquez
Sancheong, en la provincia de Gyeongsang del Sur, alberga la Aldea Donguibogam, cuyo nombre rinde homenaje al célebre tratado de medicina tradicional coreana compilado por el médico de la corte Heo Jun. Este libro, conocido literalmente como “Espejo de la Medicina Oriental”, fue inscrito en el Registro de Memoria del Mundo de la Unesco, reconocimiento que subraya su valor histórico y cultural. Hoy, esta aldea representa un espacio donde la tradición médica ancestral se mantiene viva, siendo sede del primer recorrido de salud certificado internacionalmente en Corea.
El 1 de octubre tuve la oportunidad de participar en un programa especial sobre la cultura de la medicina tradicional coreana en la Aldea Donguibogam, organizado por el Instituto Nacional para el Desarrollo de la Medicina Coreana (NIKOM, por sus siglas en inglés). Este programa se estructuró en dos experiencias complementarias que integran el bienestar físico con el conocimiento ancestral.
Se presentan diferentes paisajes situados dentro de la Aldea Donguibogam, en Sancheong. | Laura López Velázquez
Recorrido de bienestar: Caminata terapéutica bajo la filosofía del yin-yang
La primera experiencia consistió en una caminata terapéutica por el área de Donguibogam, diseñada bajo los principios de la filosofía del yin-yang para desarrollar la fuerza física, estimular la actividad cerebral y mejorar las afecciones derivadas del estilo de vida moderno. Tras una evaluación inicial para garantizar nuestra seguridad, cada participante recibió una mochila equipada con agua, un snack tradicional coreano y un par de pelotas para ejercicios posteriores.
Reporteras honorarias realizando los ejercicios de calentamiento y la caminata al aire libre en la Aldea Donguibogam, Sancheong. | Laura López Velázquez
El recorrido inició con una rutina de calentamiento guiada por una coordinadora profesional, combinando ejercicios individuales y grupales al aire libre. Durante el trayecto de 2.1 km, que se extendió por aproximadamente hora y media, pudimos contemplar el paisaje natural y la arquitectura tradicional de la aldea, además de las diversas estatuas que confieren al lugar un carácter pintoresco y sereno.
El destino final fue la Sala de Experiencia de Vitalidad (Gi), un espacio considerado el punto de mayor energía positiva del país, estratégicamente ubicado entre las montañas Wangsan y Pilbongsan. El concepto de Gi, elemento fundamental en la medicina tradicional coreana, impregna todo el lugar. Allí se encuentra el imponente Salón Donguijeon, centro dedicado a las experiencias de medicina oriental. Durante la visita, conocimos las tres piedras sagradas o Samseok: Seokgyeong (espejo de piedra), Guigamseok (piedra grabada con letras virtuosas) y Bokseokjeong (cuenco que contiene bendiciones), objetos venerados por sus propiedades benéficas para la salud, la fortuna y la longevidad.
Se muestra de izquierda a derecha: la puerta principal de la Sala de Experiencia de Vitalidad (Gi), el Salón Donguijeon y Bokseokjeong, una de las tres piedras sagradas. | Laura López Velázquez
Experiencia práctica: Terapias y remedios tradicionales
La segunda experiencia nos introdujo en el enfoque holístico de la medicina tradicional coreana, que enfatiza el equilibrio y la armonía como pilares del bienestar. Para ello, nos trasladamos a la Clínica de Medicina Oriental, una hermosa construcción de estilo hanok (vivienda tradicional coreana) situada dentro de la aldea.
El médico Kwon Oh Ryul nos ilustró sobre las propiedades y aplicaciones de diversas hierbas medicinales, incluyendo el ginseng rojo coreano, cuerno de ciervo, angélica, almizcle y fruto de cornejo. El conocimiento teórico se transformó en práctica cuando participamos en el proceso tradicional de envolver y empaquetar las píldoras Gongjindan (medicina herbal que fortalece la vitalidad) con hojas de oro, una experiencia que conecta directamente con siglos de tradición farmacéutica.
Reporteras honorarias en la clase de medicina tradicional coreana impartida por el médico Kwon Oh Ryul en la Clínica de Medicina Oriental, ubicada en la Aldea Donguibogam. | Korea.net, Laura López Velázquez
La jornada culminó con una sesión de moxibustión, técnica terapéutica que aplica calor controlado mediante la combustión de artemisa y arcilla roja en la región umbilical. Recostados sobre el ondol tradicional coreano (sistema de calefacción por suelo radiante), colocamos nuestras cabezas sobre el jangsu sinchim, una almohada de la longevidad rellena de hierbas que favorecen el sueño reparador y la claridad mental, mientras corrige la postura corporal.
Reporteras honorarias experimentando la técnica de moxibustión como parte del tour de medicina tradicional coreana, realizado en la Aldea Donguibogam. | Korea.net
Esta experiencia en la Aldea Donguibogam resultó profundamente enriquecedora, ofreciendo una comprensión vivencial de cómo la medicina tradicional coreana integra cuerpo, mente y entorno natural. Más que un simple programa turístico, representa un puente entre el conocimiento ancestral y las necesidades contemporáneas de bienestar, demostrando que las prácticas milenarias mantienen su vigencia y relevancia en la actualidad.
kimhyelin211@korea.kr
Este artículo fue escrito por una reportera honoraria de Korea.net. Nuestro grupo de reporteros honorarios es de todo el mundo y trabaja para compartir su afecto y entusiasmo hacia Corea.