Reporteros Honorarios

03.08.2026

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Por la reportera honoraria Merit Mendoza de México

Video: Canal oficial de Min Film en YouTube

Retrato oficial de San Andrés Kim Taegon, considerado el primer sacerdote católico nacido en Corea y cuya vida es recreada en la película 'Nacimiento'. | Sitio oficial de la Arquidiócesis de Seúl

Retrato oficial de San Andrés Kim Taegon, considerado el primer sacerdote católico nacido en Corea y cuya vida es recreada en la película 'Nacimiento'. | Sitio oficial de la Arquidiócesis de Seúl


El cine coreano tiene la capacidad de acercarnos a la historia del país desde una perspectiva diferente e innovadora. "Nacimiento", dirigida por Park Heung-sik y estrenada en 2022, lo consigue al narrar la vida de San Andrés Kim Taegon, el primer sacerdote católico nacido en Corea. Según el artículo "‘A Birth’: filme biográfico sobre el primer sacerdote católico coreano bienvenido en el Vaticano", publicado por Korea.net, la película, protagonizada por Yoon Shi-yoon, fue proyectada en el Vaticano, lo que permitió que esta producción alcanzara una mayor proyección internacional. Tras verla, comprendí que era una oportunidad perfecta para acercarme a un periodo de la historia de Corea que hasta entonces desconocía.

Desde el inicio me di cuenta de que el filme iba mucho más allá de un simple retrato biográfico. Mientras seguía el camino de San Andrés Kim Taegon, fui descubriendo un país con una identidad profundamente arraigada, pero también con personas abiertas al aprendizaje, al intercambio cultural y al deseo de construir un futuro mejor.

Una escena de la película 'Nacimiento' muestra a San Andrés Kim Taegon asistiendo a la misa de Pascua a su regreso a Joseon. | Min Film

Una escena de la película 'Nacimiento' muestra a San Andrés Kim Taegon asistiendo a la misa de Pascua a su regreso a Joseon. | Min Film


Me sorprendió saber que fue bautizado por el misionero francés Pierre Maubant, quien reconoció su potencial y lo seleccionó como estudiante el 11 de julio de 1836, cuando apenas tenía quince años. A partir de ese momento comenzó un largo proceso de formación que la película retrata con gran sensibilidad. Sus viajes, los desafíos que enfrentó y todo lo que aprendió me hicieron comprender que la educación también puede convertirse en una forma de servir a los demás.

Una de las escenas que más me impactó data del 27 de noviembre de 1837. Mientras San Andrés Kim Taegon estudiaba de noche las rutas hacia Macao —en una secuencia donde presentaba a Corea como "la última tierra misteriosa del Oriente"—, su compañero Banjae enfermó y falleció poco después. En lo personal, esa escena representó un fuerte contraste: por un lado, veía a un joven decidido a prepararse para facilitar el ingreso de los misioneros a Corea; por el otro, era testigo de la dolorosa pérdida de quien compartía su mismo camino. Sentí que la película recordaba que, detrás de los grandes acontecimientos históricos, existieron personas reales que enfrentaron dolor, incertidumbre y sacrificios.

Esa secuencia cobró todavía más sentido cuando la historia mostró la participación de San Andrés Kim Taegon en la elaboración de mapas e itinerarios. Antes de ver la película desconocía esa faceta, y fue el aspecto que más me fascinó. Nunca me había planteado el hecho de que el conocimiento geográfico pudiera desempeñar un papel tan crucial en ese momento histórico, por lo que terminé la proyección con ganas de profundizar más en ese periodo.

Hubo una idea que me acompañó durante toda la cinta: San Andrés Kim Taegon creía firmemente que "todas las personas son creadas iguales". Ese principio me pareció una de las mayores fortalezas de la película, pues ayuda a comprender la raíz de sus decisiones. La frase representa valores que siguen teniendo plena vigencia en Corea y que el largometraje transmite con sencillez a través de las acciones del protagonista.

También disfruté enormemente la ambientación de la Corea del siglo XIX. Los paisajes, el vestuario y la escenografía me hicieron sentir que viajaba junto al protagonista. Cada marco ayudó a comprender mejor la época, mostrando una Corea llena de riqueza cultural donde las tradiciones convivían con los nuevos conocimientos que llegaban del exterior.

Otro momento clave se sitúa el 12 de abril de 1846 en Euni, donde San Andrés Kim Taegon, ya como sacerdote en Joseon, comparte con la comunidad los conocimientos adquiridos. Hubo una frase que se me quedó grabada: “Resucitar es trascender la muerte, y es nuestro amor más puro lo que nos permite vencer”. Mientras la gente lo escuchaba y asentía en silencio, pensé que la película retrataba a un hombre que, en un periodo complejo, buscaba llevar esperanza, serenidad y fortaleza a quienes lo rodeaban. Esta escena me hizo reflexionar sobre la importancia de compartir el saber y mantener la confianza en tiempos de incertidumbre.


La película cobra especial relevancia este año ya que, de acuerdo con la nota "San Andrés Kim Taegon figura entre los santos patronos de la JMJ de Seúl 2027", publicada por Korea.net, en abril, el santo fue anunciado como uno de los patronos de este encuentro internacional. Ese nombramiento hizo que la historia retratada adquiera un nuevo significado para mí, al redescubrir el legado de un personaje que continúa siendo un referente fundamental en la historia coreana.

Nacimiento es una de esas películas que disfrutaré recomendar, pues me permitió descubrir una etapa histórica fascinante a través de la vida de San Andrés Kim Taegon. Más allá de su valor biográfico, me recordó que el cine coreano es una magnífica puerta para comprender la historia, conocer a las figuras que marcaron el desarrollo del país y despertar la curiosidad por seguir explorando su cultura. En definitiva, la cinta me permitió apreciar cómo la cinematografía coreana logra preservar y compartir su memoria histórica con las nuevas generaciones, invitándonos a descubrir su legado desde una mirada diferente.

La Santa Sede y el Comité Organizador de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Seúl anunciaron el 26 de abril la selección de cinco santos como patronos del evento. De izquierda a derecha: san Carlo Acutis, santa Francisca Javier Cabrini, san Andrés Kim Taegon, santa Josefina Bakhita y san Juan Pablo II. | Comité Organizador de la JMJ de Seúl

La Santa Sede y el Comité Organizador de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Seúl anunciaron el 26 de abril la selección de cinco santos como patronos del evento. De izquierda a derecha: san Carlo Acutis, santa Francisca Javier Cabrini, san Andrés Kim Taegon, santa Josefina Bakhita y san Juan Pablo II. | Comité Organizador de la JMJ de Seúl



shong9412@korea.kr

Este artículo fue escrito por una reportera honoraria de Korea.net. Nuestro grupo de reporteros honorarios es de todo el mundo y trabaja para compartir su afecto y entusiasmo hacia Corea.