Por la reportera honoraria
María Carmen Sánchez Montes de
España
Fotografías: Cuenta oficial de la Galería WooGang en Instagram
El arte tiene la capacidad de transformar el espacio y el tiempo, ofreciendo un refugio donde la creatividad y la emoción se entrelazan. En el corazón del histórico barrio de Insadong, en Seúl —un enclave famoso por sus galerías, casas de té y su arraigada tradición artística—, la Galería WooGang se erige como un punto de encuentro multicultural. Este espacio no solo alberga obras que fusionan la estética tradicional coreana con la innovación digital, sino que se convierte en un escenario de diálogo fluido entre el arte, el cine y la música. A través de una entrevista realizada a Jeon Woo-Gyeong, artista y propietario del recinto, se profundiza en su trayectoria, su visión sobre la democratización de la pintura y su compromiso con la diplomacia cultural.
El artista coreano Jeon Woo-Gyeong. A la izquierda, un autorretrato con una pequeña ilustración; a la derecha, posa durante la Feria de la Ilustración de Seúl (SIF, por sus siglas en inglés) en 2025.
¿Quién es Jeon Woo-Gyeong?
Soy un artista que trabaja principalmente en Seúl, bajo el seudónimo "WooGang". Dirijo mi propia galería, en Insadong, la calle cultural más emblemática de Corea. Presento al mundo dos estilos principales: pinturas sobre la cultura tradicional coreana y el arte folclórico y pinturas de humanidades, que transmiten emociones profundas a través de títulos cortos.
¿Cómo nació el sueño de tener su propia galería y qué trayectoria lo llevó al arte?
>Crecí en un entorno donde se esperaba que siguiera una carrera estable, como la ingeniería o el derecho. Aunque tenía buenas calificaciones, siempre me sentí más conectado con el arte, la pintura y la poesía que con las materias técnicas, y aprovechaba cualquier momento para dibujar. Paradójicamente, estudiar ingeniería fortaleció aún más mi vocación. Formar parte de una orquesta y rodearme de personas que perseguían sus propios sueños me dio el valor para seguir el mío. Todas las emociones que viví se reflejaron en mi obra y, con el tiempo, dieron lugar a mi propia galería. Más que un gran motivo, creo que todo nació de una decisión sencilla: seguir dibujando. Este espacio refleja quién soy como persona antes que como artista.
Ilustraciones de estilo tradicional creadas por el artista coreano Jeon Woo-Gyeong, que reflejan la majestuosidad y el detalle de sus figuras y paisajes.
¿De qué manera surgió la idea de fusionar el arte tradicional junto con la tecnología digital?
En Corea solemos decir que un paisaje hermoso "parece una pintura", pero, aunque el arte tradicional coreano es muy especial, la realidad es que muchas personas no tienen acceso a él porque no es tan común o resulta demasiado caro. Yo creo que el buen arte no debería ser un privilegio de unos pocos, sino algo que todos puedan disfrutar. Por eso decidí fusionar el arte tradicional con la tecnología digital y crear obras bajo la idea de que el arte no tiene por qué ser caro, para que más personas puedan disfrutar y tener arte coreano.
Pinturas en tinta del artista coreano Jeon Woo-Gyeong. En el sentido de las agujas del reloj, desde arriba: un aldeano con una máscara de Andong Hahoe, el almirante Yi Sun-sin y un tigre blanco.
¿Cómo define su estilo a la hora de crear una ilustración?
Hace unos años definía mi trabajo como "ilustraciones de pintura oriental", pero con el tiempo entendí que ponerle una etiqueta limitaba mi forma de crear. Hoy prefiero centrarme en la emoción o el momento que quiero transmitir, más que en una técnica o estilo concreto. Por eso mis obras pueden ser más delicadas o más espontáneas, pero siempre buscan plasmar emociones humanas de forma sincera. Para mí, el estilo no es algo fijo, sino un proceso que evoluciona constantemente, donde lo más importante es transmitir una emoción honesta antes que crear una imagen bonita.
¿Por qué eligió el hanji como formato físico para imprimir las ilustraciones?
Elegí el hanji porque en Corea el mercado del arte suele ser muy cerrado y muchas obras de calidad son difíciles de adquirir. Aunque el arte digital hacía las obras más accesibles, normalmente se ofrecían en formatos que no se podían poseer o en impresiones sobre papel común. Por eso decidí combinar la impresión digital de alta calidad con fibras naturales tradicionales coreanas, para que cualquier persona pudiera tener una obra de arte de gran calidad a un precio accesible.
Más allá de las ilustraciones tradicionales, ¿cómo nació la propuesta de recrear escenas icónicas del cine con personajes populares y elementos coreanos?
Creo que, para que una cultura llegue a más personas, necesita adaptarse a la época en la que vivimos. Por eso empecé a combinar la cultura tradicional coreana con personajes e historias conocidas en todo el mundo, para acercarla de una forma más natural y despertar la curiosidad de la gente.
Cuando alguien ve personajes como Winnie the Pooh, El Juego del Calamar o La Casa de Papel junto al "Tigre que fuma", surge la pregunta de quién es ese personaje y qué representa. Esa curiosidad se convierte en una oportunidad para descubrir la cultura coreana. Estoy convencido de que el arte puede romper barreras y hacer que conectar con otras culturas resulte mucho más fácil y cercano.
Ilustraciones que fusionan el arte tradicional y la tecnología digital. En las imágenes se observa al maestro Hicheon, personaje creado por el artista Jeon, junto a figuras contemporáneas.
Respecto a sus libros publicados, ¿son obras dirigidas al público infantil o adulto?
Mis libros de la serie de humanidades no están pensados para una edad concreta, sino para cualquier persona que quiera reflexionar sobre las emociones humanas. En ellos, cada ilustración cobra sentido al descubrir su título en la página siguiente, creando un pequeño diálogo entre la obra y quien la observa.
A través de escenas cotidianas traduzco emociones, filosofía, historia y literatura para invitar al lector a preguntarse por qué he representado cada imagen de esa manera y compartir esa reflexión con los demás. Además, cada año se celebra una exposición basada en este libro y espero poder llevarla a Barcelona alrededor de octubre de este año.
Ilustraciones del artista coreano Jeon Woo-Gyeong publicadas en sus colecciones "Humanidades" y "¿Y cuál es el título?", presentadas en la Feria de la Ilustración de Seúl (SIF, por sus siglas en inglés).
¿Qué significado tuvo recibir el título honorífico en diplomacia cultural otorgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea?
Más que el reconocimiento personal, lo que más me emocionó fue que se valorara el poder que tiene mi trabajo para conectar a las personas y transmitir emociones a través del arte. Creo que esa distinción reconoce el intercambio cultural que se genera de forma natural con mis obras. Cada vez que hablo con personas de diferentes países en mi galería, compruebo que siempre encontramos puntos en común, aunque hablemos idiomas distintos. Eso me anima a seguir creando y, sobre todo, a fortalecer mi relación con el público español.
Interior de la Galería WooGang, situada en el barrio de Insadong, en el centro de Seúl, la capital coreana.
Tras haber expuesto en Vietnam, ¿qué interés tiene en dar a conocer su trabajo ante nuevas audiencias internacionales?
Sí, el año pasado tuve la oportunidad de exponer en varios países de Asia y Europa, y este año tengo previsto hacerlo en Taiwán, Francia y Barcelona. Siempre me ilusiona conocer a un público nuevo, porque compartir mi arte con personas de distintas culturas va mucho más allá de mostrar una obra: es una forma de conectar y entendernos. Con el tiempo he comprobado que, aunque hablemos idiomas diferentes, las emociones que despiertan mis obras suelen ser muy parecidas. Además, descubrir cómo cada público las interpreta me inspira y me ayuda a seguir creciendo como artista.
Exterior de la Galería WooGang, situada en el barrio de Insadong, en el centro de Seúl, la capital coreana..
Como director de colectivos de promoción artística, ¿de qué manera compagina esta labor con el trabajo diario en la galería?
Además de mi trabajo en la galería, dirijo una comunidad internacional de artistas llamada "Hecheo-moryeo" (Assemble), cuyo objetivo es dar oportunidades de exposición a artistas sin importar su nacionalidad, formación o trayectoria. No veo ambas actividades como algo separado, sino como partes de un mismo camino. La experiencia de la galería nutre a la comunidad y el contacto con otros artistas aporta nueva energía a mi espacio.
Creé esta comunidad porque en el pasado sentí que muchas oportunidades estaban limitadas por el currículum o los costes. Por eso quiero ofrecer un lugar donde cualquier artista pueda mostrar su trabajo. Aunque mi agenda sea exigente, no lo considero una carga, sino una forma de superar las mismas barreras que yo encontré en mi propio camino.
Dado el flujo de visitantes hispanohablantes en la galería, ¿fue ese el motivo principal que lo llevó a aprender español?
El hecho de recibir muchos visitantes hispanohablantes influyó, pero mi interés por el español nació principalmente de mi curiosidad por la cultura española. Sentí una conexión entre la cultura coreana y la española por la cercanía de las personas y la forma sincera de expresar las emociones.
Aprender el idioma me ha permitido comunicarme mejor con los visitantes de mi galería y transmitir con más precisión las emociones que hay detrás de mis obras. Para mí, el español no es solo una herramienta de comunicación, sino una forma de acercar culturas y crear momentos de conexión. Sigo estudiándolo con mucho esfuerzo, así que si algún día visitan Corea, ¡espero que me digan "¡Hola!"
shong9412@korea.kr
Este artículo fue escrito por una reportera honoraria de Korea.net. Nuestro grupo de reporteros honorarios es de todo el mundo y trabaja para compartir su afecto y entusiasmo hacia Corea.