Reporteros Honorarios

03.09.2026

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Por la reportera honoraria Verónica Cabrera Guillén de Costa Rica
Fotografías: Verónica Cabrera Guillen

Hay obras que confirman por qué el cine es considerado el séptimo arte, y esa fue la premisa del ciclo de cine coreano presentado del 9 al 11 de julio en el Cine Magaly en San José. Organizada anualmente por la Embajada de la República de Corea en Costa Rica, la muestra formó parte del "Korea Story Festival".

Para esta edición, la selección reunió tres largometrajes cargados de intensidad, conspiración y drama humano: "Área de Seguridad Conjunta" (2000), "HUNT" (2022) y "Concrete Utopia" (2023).
 Largas filas de espectadores se congregaron a las afueras del Cine Magaly en San José, con el propósito de asegurar su entrada al ciclo de cine coreano, organizado por la Embajada de la República de Corea en Costa Rica.

Largas filas de espectadores se congregaron a las afueras del Cine Magaly en San José, con el propósito de asegurar su entrada al ciclo de cine coreano, organizado por la Embajada de la República de Corea en Costa Rica.


Cuando el ser humano es llevado al límite: la fragilidad de la mente humana mostrada en pantalla

Hay algo que estas tres obras tienen en común: presentan situaciones que exploran el comportamiento humano cuando este es llevado al límite. 

Para el festival de este año, dado que ya conocía "Área de Seguridad Conjunta" de Park Chan-wook, decidí ver "HUNT", dirigida y protagonizada por Lee Jung-jae, cuya fama mundial se disparó tras su rol protagónico en la serie "El juego del calamar" en 2020. Con este debut como director, tanto Lee como su largometraje recibieron el aplauso de la crítica y cosecharon reconocimientos en diversos certámenes internacionales, incluido el Festival de Cannes.

La imagen muestra una escena de la película 'HUNT' en la que se a la presencia de un topo norcoreano en los altos mandos, lo que desata una intensa red de intrigas y persecuciones.

La imagen muestra una escena de la película 'HUNT' en la que se confirma la presencia de un topo norcoreano en los altos mandos, lo que desata una intensa red de intrigas y persecuciones.


"La revolución sin democracia es violencia": con esta categórica afirmación arranca prácticamente "HUNT", retratando a la perfección el contexto en el que se desarrolla la trama: la Corea de los años 80. Una época heredera de los regímenes autoritarios y represivos de la década anterior, contra los cuales diversos colectivos civiles y estudiantiles se manifestaron para exigir la democratización del país, sufriendo a cambio una cruenta represión.

En medio de este convulso tablero político, los dos protagonistas —Park Pyong-ho (jefe de la Unidad Exterior de la a Agencia Central de Inteligencia de Corea (KCIA, por sus siglas en inglés) y Kim Jung-do (jefe de la Unidad Nacional)— se ven envueltos en una cacería mutua para desenmascarar al topo infiltrado (Donglim). Entre intensas secuencias de acción, brutales interrogatorios y la amenaza latente de una invasión, ambos agentes caminan sobre la delgada línea que separa el patriotismo de la mera supervivencia.

¿Héroes o villanos? ¿Lealtad o traición? ¿Enemigos o aliados? La película desdibuja por completo estos límites. Al final, sin importar el bando al que pertenezcan, ambos quedan atrapados en los engranajes del autoritarismo y la sumisión ciega al poder; víctimas de una espiral de contradicciones en la que terminan perpetuando la misma violencia del régimen que pretenden defender. "¿Cómo se puede combatir la violencia con más violencia?", se cuestiona Park Pyong-ho en el clímax de la historia.

La imagen muestra una de las escenas finales de la película 'HUNT', en la que los protagonistas se enfrentan a una serie de encrucijadas morales que podrían cambiar por completo el rumbo de la historia, descubriendo con ironía que un enemigo puede ser un aliado y vic

La imagen muestra una de las escenas finales de la película 'HUNT', en la que los protagonistas se enfrentan a una serie de encrucijadas morales que podrían cambiar por completo el rumbo de la historia, descubriendo con ironía que un enemigo puede ser un aliado y viceversa.


Más allá de la ficción: el cine como ventana a la memoria histórica de Corea

Aunque "HUNT" y otras producciones de temática afín incluyan el clásico descargo de responsabilidad de "los personajes y hechos retratados son ficticios", resulta imposible ignorar sus evidentes paralelismos con la realidad sociopolítica surcoreana. Son obras que, en el fondo, abren una ventana indispensable a la memoria histórica del país.

Hitos como el trazado del paralelo 38, la firma del Acuerdo de Armisticio, la instauración del Régimen Yushin bajo Park Chung-hee y la posterior dictadura de Chun Doo-hwan resuenan con fuerza entre escenas y diálogos. Y si bien no es imperativo ser un experto en la historia de la república para disfrutar de estas magníficas piezas cinematográficas, reconocer estos pasajes se siente como una complicidad con sus directores: un tributo para no olvidar, mantener viva la memoria y recordar que las luchas del pasado no se libraron en vano.

shong9412@korea.kr

Este artículo fue escrito por una reportera honoraria de Korea.net. Nuestro grupo de reporteros honorarios es de todo el mundo y trabaja para compartir su afecto y entusiasmo hacia Corea.