Portada del libro 'El encantador arte coreano de escribir cartas', de la escritora coreana Juhee Mun, publicado en español en Buenos Aires en 2025.
La foto muestra el sobre y la carta enviados por Kim Hyelin al reportero honorario José Alirio Peña el 10 de noviembre de 2025 (hora de Corea).
La foto muestra el sobre y la carta enviados por José Alirio Peña a Kim Hyelin desde Buenos Aires a Costa Rica, el 24 de agosto de 2026 (hora local).
1. El encabezado y el saludo: deben ser lo más simples y directos posible, pues en el papel no median el gesto ni el lenguaje corporal. Un "¡Hola!" nunca falla.
2. La fecha y la hora: aunque parezcan una obviedad en el presente, con los años adquieren un invaluable valor testimonial y de archivo.
3. Ponerse al día: es fundamental interesarse por el destinatario y preguntarle cómo marchan su trabajo, sus proyectos personales y sus actividades cotidianas.
4. El contexto espacial: no olvide mencionar la ciudad junto a la fecha y describir brevemente el lugar y el instante en que escribe. "Mira a tu alrededor como lo haría un novelista: con atención y curiosidad. Eso hará que tu carta tenga vida propia y permanezca en la memoria", precisa Juhee Mun.
5. El motivo: explique con claridad la razón por la que escribe. En plena era digital, el mero hecho de enviar una carta manuscrita por correo postal ya constituye un gesto singular y extraordinario.
6. El diálogo epistolar: uno de los puntos más relevantes es lograr que el destinatario se sienta parte de la conversación. No hable únicamente de usted mismo; evoque y recuerde anécdotas o detalles vinculados a quien leerá las líneas.
7. La despedida: se recomienda concluir con sencillez mediante una fórmula que invite a responder o con unas palabras ingeniosas. El autor coreano Jung Chae-bong llegó a escribir: "Mis disculpas por pasarme la vida holgazaneando por las calles de Seúl", cita Juhee a modo de ejemplo creativo.
8. La posdata: sirve para añadir aquello que complementa el texto sin formar parte del núcleo de la carta. En mi caso, señalé que adjuntaba de obsequio una estampilla conmemorativa del 60° aniversario de las relaciones diplomáticas entre Corea y Argentina.
9. El borrador previo: como hoy estamos poco habituados al trazo manual, resulta útil estructurar la carta en la computadora para luego transcribirla con calma y prolijidad al papel.
10. Los materiales y detalles postales: conviene revisar los sellos postales (estampillas), el gramaje y tipo de papel (tanto del sobre como de la hoja) y los adhesivos. En el caso de Argentina, para envíos internacionales de hasta 20 gramos se utiliza el sello Porte Único "D". Asimismo, es recomendable elegir papeles ligeros que soporten bien la tinta sin traspasar la página. Las pegatinas (stickers) decoran los espacios vacíos y aportan un sello personal; en mi caso, añadí figuras alusivas a las facturas tradicionales, el mate y futbolistas de la selección argentina.
Muestra de las estampillas conmemorativas del 60° aniversario de las relaciones diplomáticas entre Corea y Argentina, enviadas por José Alirio Peña a Kim Hyelin desde Buenos Aires a Costa Rica, el 24 de agosto de 2026 (hora local).