Opinión

30.04.2026

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El presidente coreano, Lee Jae Myung (izda.), saluda con apretón de manos al presidente vietnamita, To Lam, el 22 de abril (hora local), en Hanói, Vietnam. | Cheong Wa Dae

El presidente coreano, Lee Jae Myung (izda.), saluda con apretón de manos al presidente vietnamita, To Lam, el 22 de abril (hora local), en Hanói, Vietnam. | Cheong Wa Dae



Hong Hyun-Ik profile


Por Hong Hyun-ik
Secretario general de la Comisión Nacional Coreana para la Unesco



Corea fortalece su diplomacia pragmática ante los desafíos de la estrategia global y la crisis energética

El mundo atraviesa un periodo de inestabilidad debido al drástico y unilateral cambio en la estrategia global de Estados Unidos. Corea, que ha mantenido la cooperación con Washington como el pilar de su política exterior, se enfrenta ahora a un entorno sumamente desafiante. Debido a la priorización del interés nacional por parte de Estados Unidos, la confianza en la alianza con Corea se ha debilitado y la naturaleza de dicha coalición ha comenzado a transformarse, mientras que la imposición unilateral de altos aranceles ha impactado severamente al comercio coreano.

Para gestionar la alianza de manera estable, la Administración de Lee Jae Myung ha respondido activamente a las demandas de ajuste de la misma y ha buscado puntos de compromiso ante la política arancelaria mediante una estrategia de pragmatismo resilente. Asimismo, se ha establecido una base de cooperación con Japón fundamentada en la confianza mutua entre sus líderes. Por otro lado, la relación con China, que atravesó dificultades en el pasado, se restauró plenamente tras la visita oficial del presidente Lee en enero. Como resultado, se ha logrado establecer un marco de cooperación orientado hacia la paz y la prosperidad con las principales potencias que rodean la península, con excepción de Rusia.

Sin embargo, el estallido de la guerra en Irán ha provocado el aumento de los precios del petróleo y la interrupción de las cadenas de suministro, sumiendo a la economía coreana —altamente dependiente del exterior— en una grave situación de crisis económica. Ante este escenario el Gobierno coreano ha decidido ampliar los horizontes de su diplomacia pragmática como herramienta clave para superar la situación actual.

Visita de Estado a la India y Vietnam: fortalecimiento de la seguridad económica y las alianzas estratégicas


En este contexto, el presidente Lee realizó el 19 de abril una visita de Estado a la India, donde se reunió con el primer ministro Narendra Modi para fortalecer de manera integral las relaciones bilaterales, elevándolas a asociación estratégica especial.

La India, cuarta economía mundial, no solo posee la mayor población del planeta con más de 1.400 millones de habitantes, sino que también cuenta con capacidades de clase mundial en inteligencia artificial (IA) y software. Con un crecimiento dinámico del 7 por ciento interanual, se prevé que para 2050 se convierta en la tercera economía del mundo, consolidándose como un eje central para la diversificación de las cadenas de suministro en sustitución de China.

A pesar de sus disputas territoriales con Pekín, la India busca mantener la cooperación económica con China; al mismo tiempo, mantiene una relación amistosa con Estados Unidos y una alianza casi estratégica con Rusia. Históricamente, la India ha liderado el movimiento de países no alineados y, actualmente, se posiciona como el referente Sur Global. Por ello, fortalecer los lazos con la India no solo reporta beneficios económicos en producción y suministros, sino que eleva el estatus internacional de Corea y estrecha vínculos con las naciones del Sur Global.

Ambos líderes coincidieron en su compromiso con el multilateralismo y anunciaron la reanudación de las negociaciones para modernizar el Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA, por sus siglas en inglés), vigente desde 2010. Asimismo, fijaron el objetivo de duplicar el comercio bilateral, pasando de los 25.000 millones de dólares actuales a 50.000 millones para el año 2030. A través de la recién creada "Comisión de Cooperación Industrial Corea-India", basada en la Declaración Conjunta sobre Seguridad Energética y de Recursos, ambos países acordaron establecer un sistema de suministro estable para materias primas petroquímicas, como la nafta, y ampliar la cooperación hacia los sectores naval y marítimo. La meta es combinar la economía de escala de la India con la velocidad tecnológica de Corea, diversificando la colaboración —centrada hoy en automoción y electrodomésticos— hacia las finanzas, la IA y la industria de defensa.

Posteriormente, el presidente Lee se trasladó a Vietnam, país con el que Corea ha desarrollado una relación cercana a una alianza económica desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1992. Tras recibir en Seúl al secretario general del Partido Comunista, To Lam, en agosto de 2025, el presidente Lee fue acogido con los máximos honores en Hanói, siendo el primer invitado de Estado desde que To Lam asumió también la presidencia del país. Actualmente, ambos países son sus respectivos terceros socios comerciales. Corea es el mayor inversor en Vietnam, con más de 10.000 empresas operando en su territorio. En el foro empresarial organizado durante esta visita, se firmaron 73 memorandos de entendimiento (MOU) y contratos, acordando elevar el comercio bilateral de los 94.600 millones de dólares actuales a 150.000 millones para 2030. Las empresas coreanas lograron, además, contratos de exportación por un valor récord de 82 millones de dólares.

La relación bilateral ha trascendido la expansión cuantitativa para centrarse ahora en el crecimiento cualitativo. Vietnam, país productor de petróleo, posee la segunda mayor reserva mundial de tierras raras después de China y una abundante producción de soluciones de urea, lo que lo convierte en un socio ideal para construir ecosistemas industriales conjuntos en energía y cadenas de suministro. Con un crecimiento del 7 por ciento y el objetivo de ser una economía avanzada para 2045, Vietnam ofrece una complementariedad perfecta para el capital y la tecnología de Corea. Un ejemplo de ello es la participación coreana en grandes proyectos de infraestructura en diversos campos como la energía nuclear, las redes eléctricas, la infraestructura de los trenes de alta velocidad, el desarrollo de ciudades inteligentes, entre otros; así como el apoyo en tecnología digital y gestión de recursos hídricos. Con estas visitas de Estado, el presidente Lee ha establecido con éxito una base sólida de cooperación internacional para superar la inestabilidad comercial y las disrupciones en las cadenas de suministro globales.

Desafíos futuros de la diplomacia coreana: hacia una autonomía estratégica y la normalización de relaciones multilaterales

Corea del Sur ha consolidado firmemente su base como "Estado global responsable" y su diplomacia pragmática mediante una serie de cumbres, no solo con las potencias tradicionales (Estados Unidos, Japón y China), sino también con naciones clave del Sur Global, como Sudáfrica, Brasil, la India y Vietnam. No obstante, persisten desafíos fundamentales: la normalización de las relaciones con Corea del Norte y Rusia, cuya alianza se ha estrechado a raíz de la guerra en Ucrania, y la recuperación del cumplimiento de las condiciones de un plan para transferir el control operativo (OPCON) de las fuerzas armadas en tiempos de guerra.

A pesar de que Rusia continúa su ofensiva militar y Corea del Norte persiste en el desarrollo de armas de destrucción masiva, evitando cualquier contacto diplomático, la normalización de estos vínculos es imperativa para la seguridad nacional de Corea y la estabilidad de la vida de sus ciudadanos.

Para encontrar una salida a este complejo escenario, se deben considerar tres puntos estratégicos:

En primer lugar, a pesar de que Estados Unidos busque sostener un diálogo con estos actores, quienes, en el fondo, también desean negociar, Corea no debe condicionarse a reanudar las conversaciones.

En segundo lugar, en un contexto donde estas potencias consideran que Corea carece de autonomía suficiente en su estrategia exterior y en su mando militar, es vital fortalecer la capacidad de defensa propia y acelerar la recuperación del OPCON.

Por último, se debe mantener una cooperación económica pragmática, teniendo en cuenta que Rusia tiene un interés genuino en normalizar los lazos y promover la cooperación económica con Corea, mientras que Corea del Norte es consciente de que el apoyo económico surcoreano es indispensable para su recuperación y desarrollo.

Basándose en su creciente poderío económico, tecnológico, cultural y de defensa, Corea debe acercarse a estos actores con confianza y proactividad. Si el país evita quedar atrapado únicamente en la lógica de la seguridad militar y, en su lugar, reconoce el estatus diplomático adecuado de estos interlocutores mientras impulsa una cooperación económica creativa y progresista, será capaz de resolver los complejos desafíos pendientes.

※Hong Hyun-ik, actual secretario general de la Comisión Nacional Coreana para la Unesco, inició su labor de investigación en 1997 en el Instituto Sejong, donde se especializó en seguridad nacional y estrategia estatal, abordando la cuestión nuclear de Corea del Norte, la alianza Corea-EE. UU., las relaciones con Rusia y el sistema de paz peninsular. Asimismo, fungió como canciller de la Academia Diplomática Nacional de Corea (KNDA) y lideró la división de seguridad y exteriores del Comité de Planificación Estatal.