Opinión

01.07.2026

260213_Busan_1

Vista panorámica de la playa de Haeundae desde el Mirador Busan X The Sky, un emblema del distrito de Haeundae-gu, en la ciudad de Busan. | Margareth Theresia




Por Huh Min

Administrador del Servicio de Patrimonio de Corea


El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, según su acrónimo en inglés), considerado las "Olimpiadas de la diplomacia cultural" donde se debaten los bienes que poseen un valor universal excepcional y que merecen ser protegidos y preservados por la humanidad, se inaugurará el próximo 19 de julio en la ciudad de Busan, en la República de Corea. Esta 48ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial constituye un escenario histórico, ya que Corea acoge la sesión asumiendo la presidencia del comité por primera vez desde su adhesión a la Convención del Patrimonio Mundial en 1988. 


Para Corea, que era un país receptor de asistencia de la comunidad internacional pero que se convirtió en un Estado líder que despliega su liderazgo cultural, este evento marcará un nuevo hito en las políticas de patrimonio nacional y será la mejor oportunidad para grabar la relevancia del "K-Heritage" en todo el mundo.

A pesar de su relativamente corta historia desde la firma de la convención en 1988, Corea ha inscrito un total de 17 bienes culturales y naturales, logrando el reconocimiento mundial por su valor universal excepcional. Comenzando en 1995 con el Santuario de Jongmyo, la Gruta de Seokguram, el templo Bulguksa y la Tripitaka Coreana (Janggyeong Panjeon) en el Templo de Haeinsa, registramos los patrimonios con profundos estratos históricos que poseemos. La Isla Volcánica y Tubos de Lava de Jeju, inscritos en 2007 como el primer sitio natural del país, cautivaron al mundo con su valor geológico único y su belleza primigenia. Por su parte, los petroglifos del arroyo Bangucheon, inscritos el año pasado, representan un tesoro común de la humanidad que ilustra de manera vívida la vida y el pensamiento de los tiempos prehistóricos. Desde el primer patrimonio natural hasta los bienes culturales recién registrados, el Patrimonio Mundial de Corea demuestra cómo han coexistido la naturaleza y el ser humano, el pasado y el presente.

Busan, la ciudad sede de esta sesión, encierra un simbolismo significativo por sí misma. Durante la Guerra de Corea, Busan fue la "capital de refugio", que acogió a los refugiados de todas partes del país. Los vestigios de la resiliencia de la dignidad humana y la esperanza, que no se perdieron pese al sufrimiento extremo, permanecen en diferentes rincones de la ciudad, por lo que actualmente se encuentra inscrita en la Lista Indicativa del Patrimonio Mundial de la Unesco. La ciudad de Busan, que logró un vertiginoso crecimiento económico y resiliencia sobre las ruinas de la guerra apoyada en la asistencia internacional, renace ahora como un espacio de solidaridad internacional donde los expertos en patrimonio se reúnen para debatir sobre el futuro. La trayectoria de la ciudad, que superó las dificultades alcanzando la recuperación y la prosperidad, comulga a la perfección con los valores de paz y coexistencia promovidos por la Unesco.

Se prevé que esta sesión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada por primera vez en Corea, será una ocasión crítica para elevar aún más el liderazgo internacional del país. Asumir la presidencia por primera vez significa que el país ha sido reconocido no solo como una nación que posee numerosos bienes, sino como un actor clave que lidera los sistemas de conservación y gestión del patrimonio mundial. En particular, las expectativas son elevadas para esta reunión, ya que es muy probable que se apruebe la extensión de la inscripción de la fase 2 de las llanuras de marea, conocidas como gaetbol. Si se concreta dicha extensión, será una oportunidad para demostrar nuevamente al mundo el valor de las mismas como reserva de biodiversidad.

Más allá de esto, Corea se prepara para la adopción de la "Declaración de Busan", la cual busca superar las crisis complejas que afronta el patrimonio mundial y sugerir una visión de futuro para las políticas mundiales en la materia. Hoy en día, los sitios del patrimonio mundial se enfrentan a desafíos inéditos, tales como el deterioro causado por el cambio climático y la destrucción derivada de los conflictos armados. Para superar estas adversidades, Corea enfatizará el fortalecimiento de la solidaridad internacional sumando la "colaboración" a los cinco objetivos estratégicos ya establecidos por la Unesco: credibilidad, conservación, desarrollo de capacidades, comunicación y comunidades. Asimismo, se planea plantear por primera vez en el ámbito del patrimonio mundial la cuestión de la ética y la responsabilidad en medio de la transformación digital dentro de la declaración, abriendo un debate práctico sobre cómo proteger la autenticidad del patrimonio en la era de la inteligencia artificial (IA).

Deseo que la Declaración de Busan no sea un mero resultado de un evento efímero, sino un hito de referencia constante para el área del patrimonio mundial en la comunidad internacional en el futuro. Para tal fin, el Servicio del Patrimonio de Corea tiene proyectado organizar diversos proyectos de seguimiento y celebrar el "Foro de Busan". Encabezada por dicha declaración, nuestro país demostrará un liderazgo sostenible y responsable en el escenario de la diplomacia cultural global.

La cereza del pastel de este comité será la "Casa del K-Heritage (K-Heritage House)”, un espacio que se habilitará en el BEXCO con una extensión equivalente a aproximadamente dos campos de fútbol. Este lugar no está destinado exclusivamente a los participantes extranjeros; es un espacio donde cualquier ciudadano coreano puede asistir y experimentar contenidos de la cultura tradicional de calidad que abarcan el patrimonio mundial, el patrimonio inmaterial y el patrimonio documental del país. Tomando la Casa del K-Heritage como un punto de partida donde convergen la profundidad de la tradición y la tecnología de vanguardia, pretendemos promover la cultura coreana y su raíz, la herencia coreana. Será un espacio festivo que difunda la excelencia del patrimonio coreano ante el mundo y, al mismo tiempo, enorgullezca a los ciudadanos coreanos.

El patrimonio mundial no es un conjunto de reliquias del pasado, sino un activo común de la humanidad que debemos legar a las generaciones futuras. El mensaje de la herencia coreana que resonará desde Busan conmoverá profundamente al mundo entero y servirá como detonante para consolidar la posición de Corea como una potencia cultural. Espero que, con motivo de la exitosa organización de la 48ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, Corea se consolide como un verdadero líder internacional que ilumine el porvenir de la Convención del Patrimonio Mundial.

Huh Min asumió el cargo de administrador del Servicio de Patrimonio de Corea en julio de 2025.