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29.10.2024

Corea logró una destacada actuación en los Juegos Paralímpicos de París al obtener el 22º lugar en la clasificación general, con 6 medallas de oro, 10 de plata y 14 de bronce. Este resultado es el reflejo de la determinación, el coraje y la excelencia que mostraron los atletas de la delegación nacional en las diferentes disciplinas, enorgulleciendo e inspirando a los ciudadanos.

Korea.net se reunió con cuatro atletas que se destacaron por su participación en los juegos, superando con valentía sus límites físicos. Este segundo artículo se centra en presentar las historias de superación de Kim Hwang-tae, el primer atleta coreano en participar en la categoría de triatlón paralímpico, y de Choi Yong-beom, un deportista de canotaje que competía en un equipo profesional antes de enfrentar su discapacidad.


Por Gil Kyuyoung y Angie Hong
Video: Lee Jun Young y Park Daejin



※ El hombre de hierro en el triatlón paralímpico 

"Estoy feliz de haber culminado con éxito mi participación en la categoría de PTS3 de triatlón en los Juegos Paralímpicos de París".

Esto fue lo que expresó Kim Hwang-tae cuando se le preguntó cómo se siente después de haber alcanzado el décimo lugar en la clasificación general de dicha competición. A pesar de no haber obtenido ninguna medalla olímpica, con tan solo cruzar la línea de meta, sintió que su sueño se había hecho realidad.

Kim, quien se preparó arduamente durante los últimos 10 años, es un ejemplo claro de que el hombre es capaz de renacer de entre las cenizas. Su vida cambió por completo cuando, en agosto de 2000, sufrió un accidente de electrocución por una línea de alta tensión mientras trabajaba en la instalación de líneas eléctricas. Dicho accidente le causó lesiones graves, a tal punto que le tuvieron que amputar las extremidades superiores. Sumido en la desesperación, buscó alternativas para mejorar su calidad de vida y salir adelante, y finalmente encontró refugio en el deporte.

Al principio, practicó diversos deportes como maratón, esquí nórdico y taekwondo; sin embargo, se dio cuenta de que estos deportes no lo llenaban por completo, así que decidió emprender el camino como triatleta. Según Kim, en medio de una oscuridad que parecía interminable, el triatlón se convirtió en su última esperanza. "Esta es la muestra de que una pequeña ilusión se convierte en una gran chispa", comentó.

Su recorrido no debió de haber sido nada fácil, teniendo en cuenta que el triatlón es un deporte extremo que desafía los límites humanos, ya que combina tres disciplinas: 750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de carrera. Quizás por eso se le conoce también como el "ironman" (hombre de hierro), porque a pesar de su discapacidad, no se rindió.

Durante la competición, su mayor desafío fue sin duda la natación. Al respecto, Kim dijo: "La corriente del río Sena era muy fuerte, así que tuve que nadar de espaldas," y añadió: "Era un estilo que no dominaba, así que me dieron calambres en todo el cuerpo. Sin embargo, al nadar de espaldas, pude mirar a las personas que se encontraban en la orilla y naturalmente pudimos cruzar miradas. Supongo que ese intercambio visual fue lo que me dio fuerza para continuar".


Para Kim, el hecho de clasificar a la ronda final no era lo más importante; pasar la meta sí lo era. Por eso, su imagen cruzando la meta, rodeado del cálido apoyo de la multitud, brillaba más que la de cualquier otro atleta.

Aunque Kim manifestó que ya ha logrado todos sus objetivos como atleta, continuará entrenando como representante nacional en los Juegos Paralímpicos.

Para finalizar, Kim afirma que su vida dio un giro de 180 grados gracias al deporte. Por eso, su más profundo deseo es que los Juegos Paralímpicos sean más conocidos y que más atletas con discapacidad puedan subir al escenario.

"Hacer ejercicio mejora la sociabilidad y enriquece la vida. Salgan y activen su cuerpo. Ese momento cambiará su vida", recalcó.

※ El remador de la esperanza

El 7 de septiembre (hora local), Choi Yong-beom, el atleta paralímpico de canotaje, compite en la final de kayak individual masculino de 200 metros en el Estadio Náutico de Vaires-sur-Marne, durante los Juegos Paralímpicos de París. | Comité Paralímpico Coreano

El 7 de septiembre (hora local), Choi Yong-beom, el atleta paralímpico de canotaje, compite en la final de kayak individual masculino de 200 metros en el Estadio Náutico de Vaires-sur-Marne, durante los Juegos Paralímpicos de París. | Comité Paralímpico Coreano


"No solo basta con soñar; hay que trabajar para hacer esos sueños realidad".

Este es el mensaje que Choi Yong-beom, atleta paralímpico de canotaje, desea transmitir al mundo. A pesar de su discapacidad física, su mensaje de esperanza es claro: si uno se esfuerza y se enfrenta a los desafíos, seguramente verá resultados.

Antes de su accidente, Choi era un canoísta que soñaba con lograr grandes cosas en el ámbito internacional. Sin embargo, en marzo de 2022, su vida dio un giro drástico tras sufrir un accidente de tráfico que lesionó su médula espinal, lo que lo llevó a usar una silla de ruedas. Debido a su situación, enfrentó momentos difíciles durante su rehabilitación. Fue entonces cuando su entrenador, Joo Joong-kwan, y Maeng Chan-joo, el gerente de la Asociación de Deportes para Personas con Discapacidad, le sugirieron que intentara el canotaje paralímpico. Al principio, dudó de su capacidad para hacerlo, pero su amor y pasión por el canotaje lo ayudaron a superar esa etapa difícil.

Sin embargo, a tan poco tiempo de la celebración de los Juegos Paralímpicos de París, se esforzó mucho para dejar en alto al país, llevando su resistencia física y mental al límite. Especialmente durante los entrenamientos al aire libre en verano, el calor extremo y las heridas en sus piernas lo hicieron sufrir aún más. Pero rendirse no era una opción. Se concentró en su entrenamiento todos los días, desde el amanecer hasta el anochecer.

Aunque no alcanzó el podio, sintió una gran satisfacción al competir. Recordó ese momento diciendo: "Fue una emoción tan abrumadora que no puedo expresarla con palabras".

Pero eso no fue todo. Choi fue seleccionado como el abanderado del equipo surcoreano en la ceremonia de inauguración de los Juegos. No solo se sintió orgulloso por representar a Corea, sino que también sintió un gran honor por cumplir este rol.

"Sentí un gran orgullo al marchar con otros atletas vistiendo un traje tradicional coreano. Además, estuve realmente feliz y satisfecho. La experiencia de interactuar con muchos atletas extranjeros y tomar fotos con más de 200 personas es un recuerdo especial que nunca olvidaré".

Frente a la pregunta sobre sus planes futuros y los sueños que desea alcanzar, expresó con determinación su firme intención de querer acumular logros en otros campeonatos mundiales que se celebran anualmente, y de seguir entrenando de manera constante para participar en los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles en 2028, con el fin de convertirse en un medallista paralímpico.

La sólida voluntad y el espíritu indomable de estos dos atletas pueden servir de gran inspiración para aquellos que, más allá del escenario paralímpico, continúan desafiándose en todos los aspectos de la vida.

gilkyuyoung@korea.kr

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