La profesora Park Insun posa para un selfi grupal con sus estudiantes durante un curso de coreano práctico en la sede del Instituto Rey Sejong en Budapest, Hungría, antes de la ceremonia de graduación del segundo semestre de 2025. | Park Insun
Por Kim Seon Ah
El coreano ya no está confinado al aula, pues este año los estudiantes del idioma se conectan con el mundo a través de publicaciones en medios sociales e intercambios interculturales.
Park Insun ha experimentado con estos cambios como profesora destacada en la sede del Instituto Rey Sejong en Budapest, Hungría. Es la ganadora del Premio del Ministro de Cultura, Deportes y Turismo en la Conferencia Mundial de Educadores de Coreano de este año, celebrada en Seúl.
Park ha creado nuevos métodos de enseñanza para empoderar a sus estudiantes, no solo como receptores pasivos, sino también como “puentes culturales” que conectan sus propias culturas con la de Corea. A continuación se presenta el texto completo de la entrevista realizada por correo electrónico, el 15 de septiembre, para Korea.net.
-Ganó el Premio del Ministro de Cultura, Deportes y Turismo como la mejor profesora en la Conferencia Mundial de Educadores de Coreano de este año. ¿Qué plan de clases presentó?
En este concurso, presenté una clase de redacción mediática para crear contenido en medios sociales y el programa “¡Fighting! Pajti-ing!”, un intercambio lingüístico y cultural entre estudiantes coreanos en el extranjero y los del Instituto Rey Sejong.
En mi clase de redacción mediática, los estudiantes aprendieron expresiones coreanas y estilos de escritura usados en medios sociales, como neologismos y palabras de moda, y los utilizaron para crear contenido sobre Hungría. Su trabajo se comparte en la cuenta de Instagram del instituto de Budapest, Bualdan (@brd_sejong). Este material resulta útil para coreanos que viven en Hungría o planean viajar allí.
En el programa “¡Fighting! Pajti-ing!”, los estudiantes del Instituto Rey Sejong y los estudiantes coreanos en Budapest se emparejan para completar misiones. Mientras aprenden coreano, también profundizan en la comprensión de sus culturas y hasta planifican juntos eventos culturales coreanos. Los estudiantes de coreano son más que simples consumidores del idioma y la cultura; se convierten en “puentes culturales” que presentan sus propias culturas a través del coreano.
-¿Por qué recurrió al aprendizaje basado en medios digitales, como la creación de contenido para medios sociales?
Los estudiantes de coreano en el extranjero rara vez tienen oportunidades para usar el idioma que estudian en clase. Por eso quise crear una plataforma que les permitiera utilizarlo fuera del aula. Los medios sociales son un espacio familiar para ellos y el escenario abierto ideal para conectar a estudiantes de coreano de todo el mundo.
-Al diseñar una lección, ¿qué elemento considera más crucial: el nivel del estudiante, su interés o su trasfondo cultural?
Los tres son importantes, pero priorizo el interés del estudiante sobre los otros dos. Esto se debe a que el interés genera una motivación propia para aprender. Considero el nivel y el trasfondo cultural del estudiante como factores de apoyo que refuerzan ese interés en la siguiente etapa.
-¿Cuál considera el mayor obstáculo al aprender un idioma? ¿Tiene algún método particular para ayudar a los estudiantes a superarlo?
Existe una gran brecha entre saber y hablar coreano. En clase, los estudiantes estudian y practican mucho, pero tienen pocas oportunidades reales para usar el idioma. Por eso no pueden aplicar las expresiones aprendidas en la vida cotidiana. Yo les ayudo a acumular pequeñas experiencias de éxito. Cuando sienten que el coreano que aprendieron funciona en la realidad, ellos mismos buscan más oportunidades. Esto reduce de forma natural las barreras del aprendizaje lingüístico.
-¿Qué aspectos del coreano le han impresionado al enseñarlo a estudiantes extranjeros?
El coreano tiene muchos neologismos difíciles de traducir con exactitud al húngaro o al inglés. La sociedad coreana parece tener una fuerte tendencia a expresar emociones o situaciones de manera más detallada y concreta. Por eso surgen constantemente nuevos términos, lo que hace del coreano un idioma muy matizado.
-¿Cuáles son los aspectos más gratificantes de ser profesora de coreano en el extranjero?
Siento una gran satisfacción cuando los estudiantes dicen que aprendieron mucho después de un semestre, cuando cuentan cómo experimentaron la cultura coreana en los eventos culturales y la compartieron después o cuando reciben un premio en concursos de oratoria en coreano. No se trata solo de transmitir conocimientos, sino del orgullo y la emoción de acompañar el proceso de crecimiento y obtención de logros de mis estudiantes.
-¿Cómo ha cambiado su vida o su identidad al enseñar coreano en Hungría?
Mi fe en la vida se ha fortalecido aún más. Siempre he creído que las personas necesitan tener sueños hasta el día en que mueren, y esta experiencia ha reafirmado esa convicción. He adquirido la fuerza para vivir no solo como profesora, sino también como soñadora.
-¿Qué mensaje tiene para quienes desean aprender coreano?
Aprender coreano no es fácil, pero es un camino lleno de grandes recompensas y satisfacción. Sugiero expresarse en coreano y experimentar un nuevo mundo, en lugar de sentirse presionados por hablar a la perfección. Los errores son una parte natural del proceso. Todas estas experiencias profundizarán y enriquecerán sus habilidades lingüísticas.
Ustedes son un puente vivo que conecta al mundo con Corea. Les animo sinceramente a ser participantes activos en los intercambios culturales, que construyan nuevos lazos y se conecten con un mundo más amplio a través del coreano.
sofiakim218@korea.kr