Gente

30.03.2026

El rítmico galope sobre la tierra marca el paso. No hace falta un solo grito de mando; el orden es absoluto. En cada giro, el jinete y el caballo trazan una formación impecable, donde coexiste el equilibrio entre la fuerza contenida y el movimiento preciso.

Con motivo del Año del Caballo Rojo, un periodista de Korea.net visitó el pasado 18 de marzo la Academia Militar de Corea (KMA, por sus siglas en inglés), la única institución en el país que opera una unidad de caballería. Ubicada en el distrito de Nowon-gu, en Seúl, la KMA no solo cumple con la misión de forjar a los talentos que asumirán la seguridad nacional, sino que también preserva y transmite la tradición y el espíritu militar. La unidad de caballería es, precisamente, el símbolo más vivo de ese legado.

A través del lente, el periodista capturó la forma en que los cadetes se entregan al rigor del entrenamiento, soñando con liderar el mañana.



Por Lee Jeong Woo
Fotografías: Lee Jeong Woo y Park Daejin


Un solo aliento

 El cadete de cuarto año Her junseok conecta profundamente con su caballo a través de la mirada. Fundada en 1966, la unidad de caballería es el símbolo vivo de los valores de la KMA: un espacio donde los futuros oficiales cultivan el espíritu de los guerreros de élite, conocidos como hwarang, y la grandeza de espíritu, forjando la fortaleza física y la audacia templada que exige el liderazgo milita

El cadete de cuarto año Her junseok conecta profundamente con su caballo a través de la mirada. Fundada en 1966, la unidad de caballería es el símbolo vivo de los valores de la KMA: un espacio donde los futuros oficiales cultivan el espíritu de los guerreros de élite, conocidos como hwarang, y la grandeza de espíritu, forjando la fortaleza física y la audacia templada que exige el liderazgo militar.


Movimientos que fluyen en total sintonía

La foto muestra al cadete de cuarto año Her junseok en plena sesión de entrenamiento. La precisión y el equilibrio que proyectan son el resultado de una práctica constante y una conexión profunda. Aquí, el caballo no responde a simples órdenes, ni el jinete se impone por la fuerza; ambos descifran el ritmo del otro hasta ejecutar una maniobra perfecta. Es en ese instante la disciplina y el control se manifiestan con mayor claridad.

La foto muestra al cadete de cuarto año Her junseok en plena sesión de entrenamiento. La precisión y el equilibrio que proyectan son el resultado de una práctica constante y una conexión profunda. Aquí, el caballo no responde a simples órdenes, ni el jinete se impone por la fuerza; ambos descifran el ritmo del otro hasta ejecutar una maniobra perfecta. Es en ese instante la disciplina y el control se manifiestan con mayor claridad.


Una perspectiva diferente de percibir el KMA

El cadete de tercer año, Jang won hyeok, pasa frente al Cheongheondang, el antiguo pabellón del Samgunbu, la máxima institución militar durante la dinastía Joseon. La unidad de caballería demuestra que la fuerza no reside solo en la rapidez o el ímpetu; el orden que se mantiene con absoluta templanza es, en sí mismo, un poder formidable.

El cadete de tercer año Jang won hyeok pasa frente al Cheongheondang, el antiguo pabellón del Samgunbu, la máxima institución militar durante la dinastía Joseon. La unidad de caballería demuestra que la fuerza no reside solo en la rapidez o el ímpetu; el orden que se mantiene con absoluta templanza es, en sí mismo, un poder formidable.


Firmeza bajo la templanza

Los cadetes Her junseok y Jang won hyeok recorren juntos el campus de la KMA. Más que imponer la fuerza, la unidad de caballería proyecta la elegancia de un oficial de élite a través de la precisión en cada movimiento. Su postura inquebrantable y el equilibrio de su orden reflejan, con profunda solemnidad, el valor de la confianza que la KMA aspira a forjar.

Los cadetes Her junseok y Jang won hyeok recorren juntos el campus de la KMA. Más que imponer la fuerza, la unidad de caballería proyecta la elegancia de un oficial de élite a través de la precisión en cada movimiento. Su postura inquebrantable y el equilibrio de su orden reflejan, con profunda solemnidad, el valor de la confianza que la KMA aspira a forjar.


De la tradición al simbolismo

La foto muestra a cuatro cadetes montados sobre sus caballos en el Campo de Hwarang de la KMA. De izquierda a derecha: Kim gwanhong, Jang won hyeok, Yeon hyorin y Her junseok. Lo que antaño fuera una fuerza de caballería en el campo de batalla, hoy se preserva como una tradición simbólica que hereda el espíritu de la Academia. Aunque su función en combate ha cesado, el orden y la gallardía que la definen perduran bajo una nueva forma. La unidad de caballería no solo participa en ceremonias internas, sino que también se integra en diversas actividades públicas, acercándose con calidez a la ciudadanía.

La foto muestra a cuatro cadetes montados sobre sus caballos en el Campo de Hwarang de la KMA. De izquierda a derecha: Kim gwanhong, Jang won hyeok, Yeon hyorin y Her junseok. Lo que antaño fuera una fuerza de caballería en el campo de batalla, hoy se preserva como una tradición simbólica que hereda el espíritu de la Academia. Aunque su función en combate ha cesado, el orden y la gallardía que la definen perduran bajo una nueva forma. La unidad de caballería no solo participa en ceremonias internas, sino que también se integra en diversas actividades públicas, acercándose con calidez a la ciudadanía.


Forjando un vínculo inquebrantable

La foto muestra al cadete de segundo año Kim taebeom, bañando a su caballo. Los cadetes no solo se limitan a montar; a través del cuidado diario y el entrenamiento conjunto, forjan una confianza inquebrantab

La foto muestra al cadete de segundo año Kim taebeom, bañando a su caballo. Los cadetes no solo se limitan a montar; a través del cuidado diario y el entrenamiento conjunto, forjan una confianza inquebrantable.


b1614409@korea.kr, pacdaejin@korea.kr