El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, se dan la mano al encontrarse el 30 de junio en la Línea de Demarcación Militar, la frontera intercoreana. | La Casa Blanca
Por Lee Hana y Kim Hyelin
1 de julio de 2019
La histórica reunión celebrada el 30 de junio por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, en la Zona Demilitarizada (DMZ, por sus siglas en inglés) que separa a las dos Coreas, fue sin precedentes e impredecible de varias maneras.
Los líderes de ambos países se reunieron por primera vez en la frontera intercoreana e intercambiaron un histórico apretón de manos a través de la Línea de Demarcación Militar. Luego, sostuvieron conversaciones bilaterales durante 53 minutos en lugar de los 2 programados, lanzando lo que podría considerarse como su tercera cumbre.
Todo esto sucedió debido a una invitación enviada a través de Twitter por Trump solo 32 horas antes de la reunión. El 29 de junio, el último día de la cumbre G20 de 2019 en Osaka, Japón, el presidente estadounidense tuiteó su deseo de ver a Kim en la frontera intercoreana durante su visita a Corea del Sur.
"Después de algunas reuniones muy importantes, me iré de Japón a Corea del Sur (con el presidente Moon). Mientras estoy allí, si el dirigente Kim de Corea del Norte ve esto, me reuniría con él en la DMZ solo para darle la mano y saludar", dijo en su tweet.
Posteriormente, el líder norcoreano aceptó la invitación, y la histórica reunión entre él y Trump en la aldea de la tregua de Panmunjeom se convirtió en una realidad.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el líder norcoreano, Kim Jong Un, y el presidente Moon Jae-in caminan juntos el 30 de junio antes de la cumbre de los Estados Unidos y Corea del Norte celebrada en la Casa de la Libertad en la aldea de la tregua de Panmunjeom. | Yonhap News
Después de darle la mano a Kim en la frontera, Trump pasó brevemente al lado norcoreano cruzando la Línea de Demarcación Militar por la tierra norcoreana convirtiéndose en el primer presidente de los Estados Unidos en pisar la tierra norcoreana.
En su camino hacia la Casa de la Libertad, el lugar de la cumbre ubicado al sur de Panmunjeom, Trump y Kim se unieron con el presidente Moon para una breve, pero inédita reunión trilateral.
Las conversaciones Pyeongyang-Washington comenzaron poco después. El presidente Moon no entró, después de haber anunciado en una reunión informativa después de su reunión con Trump hace unas horas que, "hoy, nos centraremos en las conversaciones entre los Estados Unidos y Corea del Norte. Las conversaciones intercoreanas se producirán en otra ocasión".
Después de la reunión improvisada, Kim evaluó positivamente los eventos del día diciendo: "El hecho de que estrechamos las manos pacíficamente en un lugar que simboliza la división muestra que hoy es diferente al de ayer", y agregó: "La gran relación que tenemos nos dará la fuerza para superar cualquier obstáculo o dificultad que se nos presente al abordar los problemas".
Después de sus conversaciones con Kim, Trump celebró una conferencia de prensa conjunta con el presidente Moon para informar a los medios sobre el resultado de sus conversaciones con el líder norcoreano.
"Los Estados Unidos y Corea del Norte acordaron juntar equipos de trabajo para las negociaciones", dijo el mandatario estadounidense, y agregó que el Secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, formará los equipos liderados por el representante especial para Corea del Norte, Stephen Biegun.
"A partir de ahora, tendremos que esperar y ver. Creo que después de hoy podemos esperar mejores resultados".
La reunión simbólica de la DMZ entre los líderes Washington y Pyeongyang ha llevado a la reanudación de las negociaciones a nivel de trabajo, proporcionando un gran avance después de meses de un diálogo estancado desde la fallida cumbre del 27 y 28 de febrero en Hanói, Vietnam.
hlee10@korea.kr