La primera sección de los ‘Elementos corporales internos’ contiene ensayos sobre diversos elementos internos del cuerpo. Se empieza por explicar aspectos intrínsecos del cuerpo, entre otros la esencia, el qi, el espíritu y la sangre, para luego continuar con los sueños, la voz, el habla, los fluidos y flemas y lagañas, los cuales son reflejo del estado del cuerpo. En la última parte de esta sección se abordan minuciosamente vísceras y entrañas. Se finaliza con una explicación del metabolismo del cuerpo.
Primer tomo: el cuerpo, la esencia, el qi y el espírituEn el primer tomo se explica la relación que existe entre cuerpo y naturaleza, y también lo que es el cuerpo en sí mismo. La parte sobre el cuerpo se estudia en la introducción, en tanto que en forma detallada se explica lo relativo a la esencia,
qi y el espíritu. En la parte correspondient al cuerpo se explican los conceptos generales sobre la vida; en las partes sobre la esencia, el
qi y el espíritu se explican los mecanismos báscios de la fisiología corporal.
En la parte sobre el cuerpo se presentan de manera general puntos de vista básicos sobre lo que es la vida y el cuerpo. Entre otros temas, se aborda el nacimiento y el envejecimiento. Se describen con detalle métodos para reforzar la fuerza vital a través de regímenes nutricionales. La esencia es parte vital del cuerpo. Ésta se genera antes de la creación del cuerpo a partir de nutrientes tales como los cereales. La esencia es absorbida por los huesos y ayuda a la formación de la médula y del cerebro. Asimismo, penetra en la región púbica. Cuando el yin y el yang no están en armonía, la esencia se drena. Un exceso en el drene de esencia lleva al debilitamiento corporal, y produce dolor en la espalda y en las rodillas. En el
qi reside la vida dentro del cuerpo. Es la vía que permite la la respiración y es fuente para la construcción de vísceras y entrañas. El
qi permite realizar las actividades de la vida diaria y se obtiene directamente de los nutrientes presentes en los alimentos. Al espíritu se le define como el resplandor del ser de los humanos, y es el mecanismo que controla la actividad mental. En ese sentido, el espíritu es lo más elevado que hay en el ser humano.
Segundo tomo: Sangre, sueños, voz, habla, fluidos y humores; flemas y retención de fluidos
El segundo tomo de los ‘Elementos internos del cuerpo’, trata sobre la sangre, los sueños, la voz, el habla, fluidos y humores, así como la retención de fluidos. Las anteriores son importantes señales que permiten determinar el estado interno del cuerpo. La forma como se presenta un sangrado indica el estado de la sangre; en esta sección se interpretan sueños; se analiza la voz de una persona; para diagnosticar a un paciente se puede recurrir a las características de su habla. Fluidos y humores se analizar a partir de su aspecto; las flemas y la retención de fluidos no son fluidos fisiológicos producidos al interior del cuerpo.
La sangre rige en las cinco vísceras, y a través de ella se eliminan los desperdicios producidos por los seis intestinos. La sangre ingresa en los vasos sanguíneos para circular por todo el cuerpo y relacionar entre sí todas las partes de éste. La sangre coopera con el
qi, siendo la primera como el agua y el
qi como el viento. El
qi abre camino a la sangre. Por ello, la sangre circula bien cuando el
qi se desplaza bien; ambos dejar de circular cuando el
qi se detiene. El soñar es un fenómeno producido por la inestabilidad del espíritu, lo que ocurre cuando una energía patógena invade al cuerpo, o cuando éste se encuentra enfermo.
La voz representa mucho más que sonidos que salen por la garganta. La voz que produce un cuerpo está vinculada estrechamente a otros órganos de éste. El corazón rige sobre la voz. Los pulmones son la puerta de la voz y los riñones son la fuente que la produce. Cuando gérmenes externos generados por el viento, el frío, el calor y la humedad penetran en el corazón y en el pulmón, se obstruye la emisión de la voz. La debilidad causada por un funcionamiento anómalo del riñón también es causa del debilitamiento de la voz. A través del habla se expresa el estado general de un cuerpo. Un habla que no es clara es consecuencia del padecimiento de una enfermedad grave, dado que el vital qi ha abandonado el cuerpo. El maldecir en voz alta por lo general se puede atribuir al debilitamiento u obstrucción de la energía del hígado y de la vesícula biliar. La imposibilidad de parar de reír se debe a un exceso de fuego en el corazón.
Por fluidos se entiendo aquello que nutre los tejidos que rodean la piel y lo que sale en forma de sudor por los poros. Los humores penetran profundamente los huesos y sirven para lubricar, con lo que facilitan el doblar y estirar las extremidades. Las flemas y la retención de fluidos son desechos patológicos producidos por la circulación de fluidos corporales. En el Dongui Bogam se afirma que ‘’nueve de diez enfermedades comunes se deben a las flemas’’. Es decir, éstas ocasionan muchas enfermedades. En condiciones normales, los fluidos corporales se convierten en linfa o sangre. También se excretan, sólo que puede ocurrir que cierta cantidad de fluidos permanezca en el cuerpo sin que se lleve a cabo su transformación normal. A estos fluidos se les conoce como flema o retención de fluidos. En el Dongui Bogam se explica con todo detalle estas sustancias en la parte correspondiente a fluidos.
Tercer tomo: las cinco vísceras y las seis entrañas [hígado, corazón, bazo, pulmones, riñones, vesícula biliar, estómago, intestino delgado, intestino grueso, vejiga, energizadores triples], útero y parásitos.
Heo Jun incluyó en esta sección información precisa sobre las cinco vísceras y los seis intestinos. Antes de estudiar por separado cada una de las cinco vísceras, puso de relieve la relación que existe entre ellas. En primer lugar se define qué son las vísceras y los intestinos, la relación entre ambos y la vinculación que existe entre aspectos internos con partes externas del cuerpo. En esta subsección también se incluye al útero y el tema de los parásitos. si bien éstos no forman parte de las vísceras ni de los intestinos, al ser partes esenciales del cuerpo también se incluyeron en la misma sección. Por su importancia, el taoísmo considera a los parásitos como parte del cuerpo.
Vísceras y entrañas están relacionadas entre sí. Los pulmones están vinculados con el intestino grueso; el corazón, con el intestino delgado; el hígado, con la vesícula biliar; el bazo, con el estómago; los riñones, con la vejiga; Los energizadores triples, también conocidos como el “intestino grueso del canal central” es el único intestino que no tiene un órgano análogo. Sin embargo, dado que está conectado con el canal para la eliminación de agua, forma parte de la vejiga. Si bien las cinco vísceras están dentro del cuerpo, también están conectadas con los siete orificios de la cara. La nariz forma parte de los pulmones, dado que la energía de éstos debe armonizarse a fin de poder percibir los aromas. Cuando hay problemas con los pulmones, falta el aliento y las ventanas de la nariz aletean. Los ojos forman parte del hígado, y la energía de éste debe estar armonizada para poder diferenciar cinco colores. El borde del párpado se torna púrpura cuando el hígado está afectado. La lengua forma parte del corazón, cuya energía debe estar en armonía para poder distinguir cinco sabores. La lengua se acorta y se produce enrojecimiento en las mejillas cuando hay afecciones en el corazón. La boca forma parte del bazo, cuya energía debe estar armónica para poder paladear correctamente los alimentos. Cuando el bazo está afectado, los labios se amarillentan. Los oídos forman parte de los riñones, cuya energía debe estar armónica para poder escuchar sonidos. Cuando los riñones tienen una afección, el área de los pómulos y el rostro se ponen grisáceos, y los oídos se resecan.
En la medicina de Asia del este, la palabra “útero” se refiere además del vientre a la noción de “puerta de entrada de la vida”. El útero es el sitio en el que se concibe la vida. Dicha concepción no se entiende como fruto exclusivo de la acción humana, sino una obra conjunta entre el cielo y la tierra. Es decir, la vida deriva de la tierra. En este capítulo, el
Dongui Bogam se refiere a varios padecimientos relacionados con la menstruación, y trata el tema del embarazo en otro tomo, “Padecimientos diversos”, en el capítulo dedicado a la Ginecología.
En el capítulo sobre los parásitos se habla de éstos y de las larvas consuntivas causantes de la tuberculosis. Se afirma que los padecimientos ocasionados por la acumulación de parásitos muy posiblemente se deben a un régimen alimentario inadecuado. Asimismo, el consumir pescado crudo con alcohol y carne de res y carnero que no está bien cocida puede ocasionar la presencia de parásitos en el cuerpo.
Cuarto tomo: orina y heces fecalesEn la última parte de los “Elementos internos del cuerpo” se trata el tema de la micción y defecación. La orina y las heces fecales son sustancias de desecho que aportan importante información sobre el estado interno del cuerpo. Ambas se abordan en este tomo para establecer diagnósticos.
La orina se produce en el proceso digestivo en el estómago, sale de éste y pasa al intestino grueso por acción y filtrado del energizador inferior, para luego ser depositada en la vejiga, una especie de bolsa de almacenamiento, donde permanece, La orina que está en la vejiga no se excreta de manera irregular, sino luego de ser transformada por el
qi. En el estómago se digieren los alimentos, y el producto de esta digestión se deposita en el intestino delgado. Una vez aquí, el bolo digestivo se convierte en
qi transparente y turbio en la parte inferior del intestino delgado; parte de éste fluido va a dar a la vejiga, y se convierte en orina; el material de desecho pasa al intestino grueso y se transforma en heces. Las afecciones del intestino grueso son consecuencia de la energía patógena que entra al cuerpo.
La publicación de esta serie de artículos sobre el Dongui Bogam fue posible gracias a la colaboración del Instituto de Medicina Oriental de Corea.
(Traducción: Raúl Bautista Gutiérrez)