Ciencia y tecnología

09.09.2025

Un equipo de investigación coreano desarrolló una tecnología de tijeras genéticas capaz de destruir el ADN mutado de las células cancerígenas al cortar únicamente una de las hebras de la doble hélice. | iclickart (La reproducción o redistribución no autorizada de esta imagen está prohibida de acuerdo con las leyes de derechos de autor.)

Un equipo de investigación coreano desarrolló una tecnología de tijeras genéticas capaz de destruir el ADN mutado de las células cancerígenas al cortar únicamente una de las hebras de la doble hélice. | iclickart (La reproducción o redistribución no autorizada de esta imagen está prohibida de acuerdo con las leyes de derechos de autor.)



Por Koh Hyunjeong

Un equipo de investigación coreano ha desarrollado una tecnología de tijeras genéticas que elimina exclusivamente el ADN mutado de las células cancerígenas cortando una sola hebra de la doble hélice. El procedimiento induce la muerte de células específicas del cáncer cuando se combina con inhibidores de las vías de reparación del ADN.

Este hallazgo muestra el potencial del sistema CRISPR, o repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas, en el tratamiento de distintos tipos de cáncer.

El Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan (UNIST, por sus siglas en inglés) anunció el 3 de septiembre que un equipo conjunto, dirigido por Cho Seung Woo, profesor del Departamento de Ingeniería Biomédica de UNIST, junto con el Centro de Integridad Genómica del Instituto de Ciencias Básicas, desarrolló una tecnología capaz de destruir células cancerígenas mediante el corte de una hebra de la doble hélice de su ADN.

En 2022, el grupo ya había propuesto una terapia anticancerígena basada en el corte de mutaciones en el ADN de células cancerígenas utilizando las tijeras genéticas CRISPR. En aquella ocasión, eran necesarias más de 20 tijeras; en esta nueva investigación, solo se requirieron cuatro.

La clave de la tecnología radica en impedir que la hebra cortada por las tijeras genéticas se repare. Para ello se utiliza un inhibidor de la enzima benadaparibo (poli ADP-ribosa polimerasa o PARP), que normalmente ayuda a reparar el ADN dañado, evitando que las hebras cortadas se recuperen.

"Los fármacos anticancerígenos dirigidos mostraron un efecto sinérgico al combinarse con la radioterapia", explicó un miembro del equipo. "Esperamos que esta tecnología se utilice no solo como monoterapia, sino también como estrategia de tratamiento combinado".

El estudio fue publicado el 1 de agosto en Cancer Research, la revista académica oficial de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer.

hjkoh@korea.kr