Un equipo de investigación del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan (UNIST) anunció el 12 de enero el desarrollo de un dispositivo impulsado por energía solar capaz de evaporar agua de mar. En la imagen se muestran el principio de funcionamiento y la estructura del sistema. | UNIST
Por Charles Audouin
Un equipo de investigación coreano ha desarrollado una tecnología que permite convertir agua de mar en agua potable utilizando únicamente la luz solar, sin necesidad de electricidad.
El equipo del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan (UNIST, por sus siglas en inglés) anunció el 12 de enero el desarrollo de un dispositivo alimentado por energía solar que evapora el agua de mar de forma altamente eficiente.
Este sistema permite producir agua potable a una velocidad siete veces superior a la de los métodos de evaporación natural.
Cuando se coloca sobre la superficie del agua, el dispositivo es capaz de generar 4,1 litros de agua potable por hora por metro cuadrado, lo que equivale a una tasa de evaporación aproximadamente siete veces mayor que la natural.
La clave de este avance radica en un óxido especial recubierto en la superficie del dispositivo. Los investigadores sintetizaron un nuevo material en el que los elementos de cobre y cromo se encuentran alineados con precisión dentro de una estructura reticular de óxido de manganeso.
Este material absorbe más del 97 por ciento de la energía solar incidente y minimiza su reemisión en forma de luz, maximizando la conversión en calor. Como resultado, la temperatura superficial del dispositivo puede alcanzar hasta 80 grados Celsius bajo la luz solar, lo que acelera de forma significativa la evaporación del agua de mar.
Asimismo, se aplicaron innovaciones de ingeniería para resolver el problema de la acumulación de sal. En la parte superior del dispositivo, donde se produce la evaporación, se utilizó algodón de alta absorción.
La sección inferior está fabricada con poliéster con propiedades tanto hidrofílicas como repelentes al agua, que actúa como una pajilla al extraer el agua de mar hacia arriba, al tiempo que evita que la sal residual se adhiera a la superficie. Este diseño supera las limitaciones de las tecnologías convencionales, en las que la cristalización de la sal obstruye el sistema y reduce su rendimiento.
El equipo señaló que esta tecnología es altamente duradera y fácilmente escalable, lo que podría contribuir de manera significativa a la solución de los problemas de escasez de agua en el futuro.
El estudio fue publicado en línea el 16 de diciembre en Advanced Materials, una revista académica internacional especializada en ciencia de materiales y química, con sede en Alemania.
caudouin@korea.kr