Ciencia y tecnología

17.06.2026

El 28 de mayo, una señora de la tercera edad sonríe mientras interactúa con Alpha Mini, un robot humanoide asistido por inteligencia artificial (IA), en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, ubicado en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.

El 28 de mayo, una señora de la tercera edad sonríe mientras interactúa con Alpha Mini, un robot humanoide asistido por inteligencia artificial (IA), en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, ubicado en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.



Por Lee Jeong Woo
Fotografías: Lee Jeong Woo


En el Centro de Aprendizaje Digital con Inteligencia Artificial (IA) del Complejo de Bienestar Gomdallae, en el distrito de Gangseo-gu, Seúl, las miradas de un grupo de adultos mayores permanecen fijas en las pantallas de sus teléfonos. Aquellas manos que al principio temblaban ante una interfaz desconocida, ahora se mueven al unísono siguiendo las indicaciones del instructor. A medida que avanza la clase, las dudas se transforman en preguntas curiosas y risas compartidas: el temor difuso ante la tecnología cede paso, gradualmente, al placer del aprendizaje.

Del temor a la emoción por descubrir el mundo digital

Lee Eun-jung, de 75 años, una de las alumnas más constantes del centro, asiste desde hace varios años para recibir capacitación digital. Aunque inicialmente se inscribió para aprender las funciones básicas de ordenadores y teléfonos inteligentes, hoy domina fácilmente las herramientas de IA generativa como la aplicación Gemini. La señora Lee ya es capaz de editar sus fotografías de viajes para convertirlas en vídeos, orientarse sin problemas en rutas desconocidas mediante mapas digitales y, preguntarle cualquier cosa en su vida cotidiana.

"La IA y lo digital me parecían mundos extraños al principio, pero poco a poco logré dominarlos", confiesa con una sonrisa. Para ella, hoy la IA es como su mano derecha. Al recordar una anécdota reciente, su rostro se ilumina de satisfacción: "Preparé un vídeo con las fotos de mis vacaciones para mi hija. Cuando vi su mensaje diciendo: '¡Mamá, esto es genial!', sentí una gran satisfacción, que me impulsa a seguir aprendiendo más".

Lee confiesa que esta alfabetización digital también ha transformado la comunicación dentro del núcleo familiar. "Ahora, si mi hijo me llama y me pide que entre a una pantalla específica para revisar algo, puedo seguir sus instrucciones de inmediato. Sentir que mis hijos me dicen '¡Mamá, eres la mejor!' es una recompensa inigualable", explicó con orgullo.

La foto, tomada el 28 de mayo, muestra a Alpha Mini, un robot humanoide asistido por inteligencia artificial (IA), usado para enseñarle a los adultos de la tercera edad a interactuar con la IA.

La foto, tomada el 28 de mayo, muestra a Alpha Mini, un robot humanoide asistido por inteligencia artificial (IA), usado para enseñarle a los adultos de la tercera edad a interactuar con la IA.


Por su parte, el señor Kim Eun-seok, de 69 años, comenzó a asistir al centro recientemente. Tras visitarlo por casualidad, descubrió un nuevo horizonte digital al experimentar con dispositivos de gestión de salud basados en IA y pruebas de personalidad. Al respecto, Kim dijo que "al principio ni siquiera sabía que existía un lugar comoe este, así que fue sumamente sorprendente ver cómo medían mi estado de salud y los resultados se enviaban de inmediato a mi teléfono móvil".

Aunque ahora la Ia es más familiar en su vida cotidiana, al principio sintió mucho estres al usarla. "Una vez me equivoqué de menú en el quiosco de autoservicio de una hamburguesería y me invadió la frustración. En otra ocasión, cometí un error al ordenar en un restaurante y terminé recibiendo dos platos por accidente", relató.

Sin embargo, estas experiencias no lo hicieron rendirse, sino que por el contrario fueron el motor para seguir adelante. "Ahora que he tenido contacto con la IA me han surgido muchas más dudas. Me di cuenta de que no puedo quedarme atrás; por eso, estoy decidido a estudiar duro para adaptarme al ritmo de los nuevos tiempos y aprovechar al máximo esta tecnología".

El 28 de mayo, usuarios de la tercera edad participan en una clase sobre cómo aprender a manejar la inteligencia artificial (IA), en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.

El 28 de mayo, usuarios de la tercera edad participan en una clase sobre cómo aprender a manejar la inteligencia artificial (IA), en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.


Competencias básicas en IA: un aprendizaje al alcance de todos

El centro nació precisamente como un espacio educativo gratuito para aquellos ciudadanos que encuentran barreras en el entorno digital. Su propuesta abarca desde la alfabetización más básica —como el manejo de teléfonos inteligentes y quioscos de autoservicio— hasta el uso práctico de la IA generativa.

Para lograrlo, el centro articula de manera orgánica tres pilares fundamentales: aulas de formación que ofrecen apoyo constante en competencias digitales para la vida diaria; un espacio de consultoría que diagnostica el nivel de los alumnos para guiarlos hacia el curso ideal; y una zona de experiencias interactivas donde los usuarios pueden familiarizarse, de primera mano, con robots asistidos por IA y diversos dispositivos cotidianos.

Una señora de la tercera edad utiliza inteligencia artificial (IA) generativa para planificar un viaje, durante una clase realizada en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.

Una señora de la tercera edad utiliza inteligencia artificial (IA) generativa para planificar un viaje, durante una clase realizada en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.


Este año, el enfoque del proyecto del centro se centra en la construcción de una red educativa estrechamente vinculada a la comunidad y en el fortalecimiento de una enseñanza personalizada. Para ello, se operarán espacios integrados de formación, experiencia y consultoría en los principales puntos estratégicos del país, al tiempo que se ampliarán los programas de educación móvil que se desplazan directamente a los núcleos de vida locales en municipios y aldeas. El propósito fundamental es garantizar que cualquier ciudadano pueda capacitarse en IA cerca de su entorno.

Asimismo, a partir del diagnóstico de las capacidades y la situación de cada usuario, un asistente de aprendizaje digital e IA diseñará rutas de estudio a su medida, recomendándole las funciones tecnológicas más adecuadas para sus necesidades.

El 28 de mayo, una señora de la tercera edad participa en una clase sobre cómo aprender a manejar la inteligencia artificial (IA), en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.

El 28 de mayo, una señora de la tercera edad participa en una clase sobre cómo aprender a manejar la inteligencia artificial (IA), en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.


Un plan de estudios estructurado por niveles

El plan de estudios también ha sido minuciosamente segmentado por niveles. En la etapa de introducción, los alumnos asimilan los conceptos básicos de la IA, sus tendencias actuales, el uso elemental y, al mismo tiempo aprenden sobre la ética y la responsabilidad digital. Posteriormente, la formación avanza a través de cursos básicos, prácticos, avanzados y especiales. En ellos se abordan en profundidad temáticas aplicables a la vida diaria y al entorno laboral, tales como entablar conversaciones con la IA, resumir documentos, gestionar agendas, detectar noticias falsas, crear contenidos artísticos y analizar datos.

El 28 de mayo dos señoras de la tercera edad comparten sus experiencias sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.

El 28 de mayo dos señoras de la tercera edad comparten sus experiencias sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) generativa, en el Centro de Aprendizaje Digital con IA del Complejo de Bienestar Gomdallae, en el distrito de Gangseo-gu, en Seúl.


Más que un aula: un espacio para tejer comunidad

Lejos de limitarse a la mera adquisición de conocimientos, el centro está trascendiendo su impacto en la comunidad, al convertirse en un entrañable punto de encuentro donde pueden interacturar con los vecinos mientras se descubren nuevas tecnologías. "Aprender cosas nuevas aquí me hace sentir más inteligente y rejuvenecida", comparte la señora Lee con una vitalidad contagiosa.

Por su parte, el señor Kim ya se ha trazado una meta muy concreta: incursionar en la composición musical mediante el uso de la IA. "Me impresionó mucho ver a un conocido crear música con IA para subirla a YouTube. Yo también quiero usar la IA para dar vida a la música que tanto me gusta", exaltó.

Un puente de reconexión con el mundo

En definitiva, estos centros digitales van más allá de ser un aula tecnológica: se están convirtiendo en un canal para reconectarse con el mundo. Aquella vacilación inicial frente a la pantalla del teléfono se ha transformado en la confianza para encontrar una ruta, y el temor ante el quiosco de autoservicio se ha convertido en la alegría de aprender.

Al respecto, la señora Lee, dijo: "Cuando tengo una duda, ahora vengo aquí". Sus palabras constatan que la IA ha comenzado a consolidarse como esa compañera indispensable que sostiene, enriquece y fortalece las vidas de quienes alguna vez se sintieron marginados en la era digital.

b1614409@korea.kr