Con motivo de la celebración de la 48ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, Korea.net presentó la serie especial "Lista indicativa de la Unesco". Para poner el broche de oro a este recorrido, la última entrega está dedicada al Sitio Arqueológico del Templo Hoeamsa de Yangju, en la provincia de Gyeonggi-do.
Por Angie Hong
Video: Canal oficial del Museo del Sitio Arqueológico del Templo Hoeamsa de Yangju en YouTube
Fotografías: Park Daejin
Cobijado por el monte Cheonbosan, un amplio paisaje impregnado de aire puro y serenidad —donde apenas se percibe el murmullo de los insectos— ofrece una escapada perfecta frente al bullicio urbano.
Esa sensación de quietud es la que envuelve las ruinas del Sitio Arqueológico del Templo Hoeamsa de Yangju —nombrado como sitio histórico n.º 128—, situado en las faldas de la montaña Cheonbosan en la ciudad de Yangju, en la provincia de Gyeonggi-do. Lejos de encontrar imponentes pabellones de madera o coloridas pinturas tradicionales dancheong; solo hay una vasta explanada de césped y antiguos basamentos de piedra que custodian el lugar en silencio.
Al recorrer con calma este espacio despejado, se comprende que el vacío dejado por los antiguos edificios lo colman hoy la naturaleza y el paso del tiempo. Sin embargo, al evocar la grandeza del majestuoso templo que alguna vez se erigió sobre este apacible suelo, el paisaje del sitio adquiere una dimensión totalmente distinta.
Vista panorámica del Sitio Arqueológico del Templo Hoeamsa en la ciudad de Yangju, en la provincia de Gyeonggi-do. El área de patrimonio cultural abarca 33.391 metros cuadrados, mientras que la zona de amortiguamiento y protección —que alberga estupas y monumentos conmemorativos dedicados a eminentes monjes budistas— se extiende sobre una superficie de 323.117 metros cuadrados.
La foto muestra la Estupa de reliquias budistas del Sitio Arqueológico del Templo Hoeamsa de Yangju. Esta pieza ha sido reconocida como Tesoro Nacional No. 2130.
Las excavaciones arqueológicas iniciadas en 1997 han revelado la grandeza del templo Hoeamsa. Entre los hallazgos destacan exclusivas tejas vidriadas de color azul cobalto —reservadas únicamente para la realeza—, así como piezas con rasgos arquitectónicos propios de un palacio, tales como figuras infantiles de porcelana blanca y ornamentos de alero con forma de cabeza de dragón.
Sin embargo, la pieza que mejor define el carácter regio del templo es una campanilla de viento de bronce llamada "Geumtak". Colgada originalmente del alero para emitir su tintineo cristalino, esta pieza sorprende por un tamaño monumental insólito en templos ordinarios. Su superficie lleva grabadas plegarias por el bienestar de la corte, junto a los nombres del monarca fundador de Joseon, el rey Taejo, la reina Seondeok, el príncipe heredero Bangseok y el consejero real, el monje Muhak.
Hong Bo Kyoung, curadora del Equipo de Promoción del Patrimonio Mundial del Ayuntamiento de Yangju, destacó: "Las dimensiones extraordinarias de esta campanilla, sus claras inscripciones reales y los vestigios de arquitectura palaciega demuestran que Hoeamsa no era un simple monasterio. Fue un palacio temporal donde el propio rey se hospedaba para atender los asuntos de Estado, además de un templo de la más alta jerarquía respaldado por la corona".
En la imagen se aprecia la Gran campanilla de viento de bronce descubierta en el sitio del pabellón Bogwangjeon, en las ruinas del templo Hoeamsa. La pieza tiene grabados 134 caracteres que incluyen los nombres del rey Taejo, la reina Sindeok, el príncipe heredero Bangseok y el monje Muhak, lo que demuestra la relevancia de este templo durante los primeros años de la dinastía Joseon.
Maqueta a escala del templo Hoeamsa exhibida en el Museo del Sitio Arqueológico de Hoeamsa de Yangju. La recreación ilustra la imponente grandeza del recinto en su época de esplendor, con dependencias religiosas, espacios monásticos y amplias áreas residenciales distribuidas simétricamente sobre un eje norte-sur siguiendo un trazado de estilo palaciego.