Política

19.03.2026

La foto muestra a unos niños extranjeros participando en juego, durante una clase de coreano realizada en el Centro de Intercambio Intercultural, en la ciudad de Gimpo en la provincia de Gyeonggi-do. | Centro de Intercambio Intercultural

La foto muestra a unos niños extranjeros participando en un juego, durante una clase de coreano realizada en el Centro de Intercambio Intercultural, en la ciudad de Gimpo, en la provincia de Gyeonggi-do. | Centro de Intercambio Intercultural



Por Lee Jihae


El acceso a la educación primaria y secundaria en Corea es un derecho fundamental salvaguardado por el Estado. Sin embargo, una brecha administrativa impedía que muchos niños extranjeros residentes en el país ejercieran este derecho debido a la dualidad del sistema actual: mientras que la gestión y notificación escolar de los menores coreanos recae en el Ministerio del Interior y Seguridad, la información de los menores extranjeros está bajo la jurisdicción del Ministerio de Justicia. Esta fragmentación generaba un "punto ciego" en el que los Gobiernos municipales no lograban identificar a los niños extranjeros en sus distritos y, por consiguiente, se veían imposibilitados para enviarles las notificaciones oficiales de ingreso al sistema educativo.

Ante esta situación injusta, la Alcaldía de Gimpo, en la provincia de Gyeonggi-do, emprendió en 2023 una ardua labor para derribar estas barreras y establecer un "campo de juego equitativo" para la infancia migrante. Inicialmente, el Gobierno municipal solicitó los datos necesarios al Ministerio de Justicia, pero la respuesta fue un rechazo tajante bajo el argumento de que la Ley de Protección de Datos Personales prohibía revelar dicha información.

Lejos de darse por vencida, la Alcaldía de Gimpo persistió, presentando dicha solicitud de datos ante el Comité de Protección de la Información Personal, organismo inscrito a la Oficina del Primer Ministro. En esta argumentó con firmeza la primacía del derecho a la educación sobre los tecnicismos administrativos, y gracias a ello, en 2024 obtuvo finalmente la autorización para acceder a los datos; convirtiéndose en la primera ciudad del país en enviar notificaciones de escolarización a 112 niños extranjeros de seis años.

El 4 de marzo, la directora de la División de Cultura Familiar de Gimpo, Lee Hoe Sook, explica el proceso de notificación y seguimiento del ingreso de los niños extranjeros a la escuela primaria, durante una entrevista realizada en la Alcaldía de Gimpo, en la provincia de Gyeonggi-do. | Park Daejin

El 4 de marzo, la directora de la División de Cultura Familiar de Gimpo, Lee Hoe Sook, explica el proceso de notificación y seguimiento del ingreso de los niños extranjeros a la escuela primaria, durante una entrevista realizada en la Alcaldía de Gimpo, en la provincia de Gyeonggi-do. | Park Daejin



Esta ola de cambio se ha extendido con celeridad por toda la provincia de Gyeonggi-do. En 2024, el primer año de su implementación, 2.037 niños en 21 municipios recibieron su notificación escolar, cifra que ascendió a 3.629 menores el año pasado tras la adhesión de 30 municipios. De las 31 ciudades que conforman la provincia, todas se han sumado a esta iniciativa, con la única excepción de Uiwang, donde actualmente no residen menores extranjeros en edad escolar.

Con el fin de garantizar una comunicación efectiva, las notificaciones se emitieron en tres idiomas: coreano, inglés y la lengua materna del destinatario, sumando un total de 18 idiomas distintos. Este esfuerzo multilingüe ha sido clave para derribar las barreras idiomáticas que suelen enfrentar estas familias.

No obstante, el compromiso de la Alcaldía de Gimpo trascendió el mero trámite administrativo. La ciudad implementó un sistema de verificación minuciosa para asegurar la recepción de cada documento en los hogares y coordinó estrechamente con las instituciones educativas para monitorear la inscripción real de cada alumno. Como resultado de este seguimiento riguroso, el año pasado, el 78 por ciento de los niños fueron registrados en escuelas cercanas a su lugar de residencia.

El apoyo estatal no termina en las aulas. A través del Centro de Intercambio Intercultural, se ofrecen programas integrales de adaptación que incluyen desde refuerzo en el coreano y matemáticas hasta talleres de arte, fútbol y asesoramiento psicológico, velando por el desarrollo saludable de los menores.

Gracias a estos resultados disruptivos, la Alcaldía de Gimpo fue galardonada en diciembre pasado con el Gran Premio en el "Concurso de Excelencia en Apoyo a Residentes Extranjeros de Gobiernos Locales 2025".

La directora de la División de Cultura Familiar de Gimpo, Lee Hoe Sook, enfatizó la dimensión humana del proyecto: "El envío de la notificación escolar no es un simple procedimiento burocrático; es una promesa de nuestra sociedad para acoger a todos los niños sin distinción". Asimismo, reafirmó la voluntad de la Alcaldía de "seguir forjando una comunidad de coexistencia donde residentes extranjeros y locales prosperen juntos bajo un marco de respeto mutuo".

jihlee08@korea.kr