Ciencia y tecnología

16.03.2026

A la izquierda, una parte del techo de la Capilla Sixtina en la Ciudad del Vaticano; a la derecha, una escena hipotética en la que Miguel Ángel pinta su obra maestra. | Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea

A la izquierda, una parte del techo de la Capilla Sixtina en la Ciudad del Vaticano; a la derecha, una imagen generada por inteligencia artificial que recrea a Miguel Ángel pintando su obra maestra. | Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea



Por Kim Hyelin

Hace unos 500 años, Miguel Ángel, mientras creaba su obra maestra en el techo de la Capilla Sixtina, tuvo que lidiar con la pintura que le goteaba en los ojos. Un equipo de investigación coreano ha resuelto este problema físico.

El equipo, liderado por Kim Hyungsoo, profesor del Departamento de Ingeniería Mecánica del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST, por sus siglas en inglés), anunció el 12 de marzo en Daejeon la creación de un método para reinterpretar y controlar la "inestabilidad gravitacional", la causa fundamental por la que los líquidos caen hacia abajo debido a la gravedad. El estudio fue publicado en línea en enero en la revista académica internacional Advanced Science y figuró como portada de dicha publicación.

El método desarrollado por los investigadores consistió en mezclar una pequeña cantidad de líquido volátil en un líquido suspendido boca abajo. A medida que el componente volátil se evaporaba, la diferencia resultante en tensión superficial generaba un flujo a lo largo de la superficie del líquido que sostenía la sustancia que intentaba descender, suprimiendo así la inestabilidad causada por la gravedad.

De este modo, se formó una película de líquido que desafía la gravedad únicamente a través del proceso natural de evaporación, sin necesidad de aporte de energía externa.
El equipo señaló que espera que esta tecnología contribuya a producir películas de líquido más delgadas y uniformes en procesos de recubrimiento de precisión, impresión y fabricación aditiva.

"Este estudio demuestra que la inestabilidad gravitacional puede controlarse de forma activa sin energía externa, aprovechando los procesos naturales de composición y evaporación de líquidos", afirmó Kim. "Puede aplicarse a tecnologías de recubrimiento, impresión y laminación, así como al control de fluidos en entornos espaciales", agregó.

kimhyelin211@korea.kr